- No os levateís mucho - ordenó Mist - Crow ¿cuántos calculas?
- Mist... ahí abajo puede haber pefectamente trescientos o cuatrocientos efectivos.
- Nosotrros somos diez.
- Mas que suficiente, nenazas...- contestó Kosta - no tengo miedo a los pieles verdes.
- Me acusas de tenerr miedo
- Calma - Mist vio dudas en sus ojos - mirad bien el terreno.
Todos lo hicieron, vieron que la cara de la montaña que descendía al paso era tremendamente escarpada, estaba llena de roquedales y el ascenso sería dificultoso, además que grandes bloques de piedra obligaría a un grupo compacto a separarse para ascender, a una distancia considerable se habían formado terrazas que dejaban entender la entrada de cuevas.
- Divide... - empezó Mist.
- y vencerás - terminó Koros - además la pendiente es tal que si nos disparan no nos alcazarían
- Pero si lo hacemos nosotros sí - observó Crow - para tiradores y hechiceros la posición es perfecta.
- Además las cuevas dan la opción a retirarse si las cosas pintan mal.
Estudiaron durante un par de horas como realizarian el ataque, decidieron que sería al alba, dado que el sol les aparecería a la espalda, molestando al enemigo y dándoles a ello la cobertura de la sombra. Vieron que había tres terrazas que formaban, espacialmente, una V; decidieron que estas serían las idóneas para llevar a cabo el ataque.
- Kosta, Thorfinn y Guillo se situarán en el pico de la V.
- ¿ Y eso? - preguntó Koros.
- Son los peores tiradores, además para llegar a las otras dos hay que pasar cerca de esa terraza, son los que mayor posibilidades tienen de quedarse copados y los que más opciones tienen de romper el cerco.
- No flaquearremos, Odín estarrá con nosotrros.
- ¿En serio que no puedes hacer nada con el acento? - preguntó Snorri a Moon.
- En serio, hazlo tú si crees que le puedes hacer hablar mejor.
- Bah, Mist, yo quiero estar en nuestro flanco derecho.
- De acuerdo; en el flanco derecho estareís: Snorri, a petición de él, Arda, Pott y Koros.
- Te la juegas a los dos hechiceros en un lado, te recuerdo que ellos también tienen magos con un supuesto poder.
- Sí, pero por ese lado la pendiente de la montaña es algo más leve, además desciende hasta una cañada, si las cosas salen mal y veís que alguno de los demás caemos debeís huir por esa cañada.
- Al final de la cañada hay un bosque...
- Sí, se puede ver desde aquí, el flanco izquierdo lo compondremos los restantes... ahora descansad, Kosta y Crow primera guardia.
Y pasaron la noche en lo alto de la cumbre, Mist vio como algunos sí que conseguían dormir, otros como él se apretujaban contra el suelo intentando que el viento cortante no les helara, otros susurraban y rezaban en voz baja. Cansado ya de intentar dormir, le dio un toque a Crow para que lo intentara él y se sentó en una roca al borde de la cima.
- ¿Tampoco poderr dorrrmirr?
- Ajam
- ¿Miedo?
- No, bueno, el de siempre, nunca conseguiré quitarme esta sensación antes de una gran batalla ¿y tú?
- Miedo no, impaciencia. - Mist asintió para darle pie a seguir hablando - Los dioses están conmigo Misterry Souldark, puede que mañana muerra, perro serrá una gran muerrte, subirré con los dioses y celebrarré mi muerrte en los salones con ellos. Y también están contigo, no morrirrás mañana.
Dicho esto se volvió a Kosta y le hizo el cambio de guardia, dejó a Mist pensando en el mañana y si realmente Ellenvir estaría con él, por primera vez en años Mist le rezó profundamente.
"Señor de la batalla, dame tu fuerza; padre guerrero, guía mi mano; Dios de dioses..."
El alba llegó, nadie tuvo que ser despertado, estaban todos a punto y con el armamento preparado, Mist hizo un gesto con la cabeza y se prepararon para descender.
- Esperad - dijo Pott - CHAMELEON CRIST. Asi nos veran menos
La piel de todos se volvió del mismo color que la roca, comenzaron a descender amparados por las sombras y el nuevo camuflaje. Mist señaló al grupo de la derecha la terraza en la que habrían de tomar posición, el grupo del frente avanzaba más deprisa, aunque sin hacer ruido. Mist los miró una última vez antes de dirigirse a su propio objetivo. Su terraza estaba vigilada por dos trasgos que miraban a su campamento y un orco dormido, le hizo una seña a Crow señalando al primer trasgo y se tapó la boca, dándole a entender que nada de ruidos luego desenvainó una daga, Crow asintió y puso dos flechas en el arco que tensó al máximo. Mist saltó a la terraza, cayendo detrás del último trasgo, le tapó la boca con la mano mientras le cortaba la garganta con la daga, un tañido le indicó que Crow había disparado y el sonido sordo de un cuerpo al caer que había acertado, al darse la vuelta vio como Moon mataba al orco que no oponía resistencia
- Hechizo de sueño - dijo ella sonriendo, luego comenzó a concentrarse en un nuevo hechizo, el que daría la señal al resto de combatientes.
Mist se asomó por la ladera, vio que era tal como parecía desde arriba, una subida muy empinada con canales por donde sólo cabía un soldado con su equipo, aunque el daño inicial dependía de los magos.
- Esperemos que hayan preparado algo divertido - dijo en voz baja - da la señal Moon.
Moon terminó la letanía, las nubes se condensaron encima del valle y haces de luz comenzaron a caer sobre el campamento sembrando el caos y el desorden. Del otro lado de la ladera comenzaron a salir bolas de fuego que se estrellaban al pie de la misma, además de la montaña de enfrente comenzaron a bajar una pequeña horda de elementales de piedra. Los orcos comenzaron a reagruparse y localizaron de donde salían los ataques, sin pensarselo dos veces se lanzaron montaña arriba.
- Crow, nos toca. - dijo Mist, de la terraza central ya volaban las primeras flechas y también una lluvia de saetas - joder, el desgraciado ese tiene una ballesta de repitición.
- Menos hablar y más disparar, jefe - dijo Crow descargando el arco contra la masa que ascendía. A pesar de la descarga mágica el número de enemigos seguía siendo grandioso, quizás se habían quedado cortos en sus cálculos.
- ¿Cómo se verá esto desde las otras terrazas? - se preguntó Mist.
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- Joder, esto pinta mal - dijo Pott preocupado - incluso habiendo distraido a un buen puñado de ellos con mis elementales siguien siendo peña.
Después de decir esto hizo levitar algunas piedras de su alrededor y las estrelló entre los enemigos. Ardatrian estaba concentrado en un hechizo desde hacía varios minutos, lo cual era o muy bueno, porque sería de gran poder, o muy malo, porque algo fuera mal, de ser esa segunda opción a él no le gustaría estar muy cerca.
"Creo que aun así prefería verle lanzar hechizos más a menudo" -pensó Pott angustiado, al ser su ladera menos abrupta un mayor número de pielesverde se estaba concentrado en su lado de la ladera. - Toma peñasco.
La piedra voló hacía la formación compacta, que ya sólo estaba a treinta metros, pero cuando estaba a punto de tocarla una luz negra manó de ella y la desvió.
- !Hechicero¡ - avisó al resto del grupo - Snorri, Koros disparad contra la formación de la derecha, allí hay un jodido mago y ahi que...
Un temblor de tierra lo detuvo, vio que Arda ya había abierto los ojos y que estos estaban del color de la llama, también su piel parecía estar ardiendo, toda ella de color granate. El temblo se hizo más acusado y a unos quince metros de ello la tierra se abrió y el magma comenzó a surgir y a fluir hacía el enemigo. Estos intentaron huir del mismo pero no todos lo lograron, vio a algunos orcos salir ardiendo y caer en la lava que los cubrió totalmente. Pero la formación de la derecha se mantuvo estoica, delante de ellos se elevó un muro de piedra que desvió la lava y la mandó por debajo de sus soldados.
- !Tiene que ser Velanyá¡ - gritó Koros - Es su estilo.
- Ya le daré yo estilo - comentó Arda al lado de Pott, este le notó la voz más tenebrosa de lo normal, inmediatamente la lava comenzó a coger forma, la forma de algo enorme, de algo maligno, la forma de un demonio.
- Joder, por esto lo echaron del Consejo. - siempre se había rumoreado que Arda había tonteado con la Magia Negra, al igual que el propio Pott, pero él sabía que esto era magia muy poderosa para un simple aficionado a las artes oscuras.
De entre la masa de orcos, que comenzaban a asustarse, se elevó una forma pequeña, empezó a levitar y sus chillidos agudos les llegaron por encima del ruido de la batalla, de repente las rocas comenzaron a moverse y, al igual que el magma, tomaron forma.
- Los dioses sean piadosos con nosotros... o estaremos muertos.
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Mientras, en la terraza central, los orcos ya estaban cerca de tomar contacto, no eran tantos como en la de los hechiceros pero aun así superaban la centuria.
- Yo no sé como cuenta el del arco - comentó Guillo - pero pa mí que ahí hay más de los que dijo - dicho esto descargó el último cargado de la ballesta sobre la masa, vio perfectamente como cinco orcos caían atravesados o eran pisoteados por sus compañeros - mierda, sin munición, ahora toca lo divertido.
Dicho esto desenvainó un hacha corta y una un espada larga, vio como Thorfinn tiraba el arco con gesto despreciativo y sacaba el espadón, Kosta lanzó varias hachas antes de estar contento y coger la de batalla.
- Señorres, un placerr - tras lo cual con voz profunda comenzó a cantar.
- Como si eso sirvier - comenzó a decir Guillo, después vio que estaba rodeado por una luz blanca- espero que esto no m haga un santurrón.
El primer orco llegó al borde de la terraza, y fue recibido por el hacha y el rugido de Kosta, a partir de ahí Guillo dejó de ver a sus compañeros, el primer orco con el que se encontró era grande incluso para ser orco, esquivó el espadón que blandía con dos manos y contratacó con la espada, vio saltar un tendón pero el orco no se inmutó y siguió atacando. Comenzó un baile en el cual él esquivaba los golpes y atacaba para volver rápidamente a posición de defensa, el orco parecía más molesto que realmente herido, su fuerza bruta le hacía un gran luchador, pero cometió un fallo que alguien tan hábil como Guillo no dejó escapar, intentó un golpe vertical que dejó libre la zona del vientre para el hacha del humano, el orco bajó la vista al ver sus entrañas salir por la herida y al volver a levantar la espada ya había encontrado su cuello.
La muerte del enemigo le dio tiempo a echar una pequeña ojeada, vio como Kosta mataba a un orco con un golpe certero y a un goblin con la vuelta del arma, Thorfinn se defendía de tres a la vez y otros dos orcos comenzaban a entrar por el lateral que quedaba desprotegido. Metió una mano en su zurrón y cogió una bola de cristal, la sacó y la hizo bailar por sus dedos sin que se la cayera. "Espero que sea tan efectiva como me dijo el mercarder Aljeno" pensó mientras la lanzaba, al tocar el suelo una deflagración mató a los orcos y le dio tiempo para cubrir el hueco.
Un temblor de tierra los paralizó a todos y vio como lava fundida pasaba por la derecha de la terraza y arrasaba tanto a los orcos que querían alcanzar la misma, como a los que buscaban la superior.
- El pagano lo ha conseguido, trres hurras porr ese bastarrdo.
Dicho esto él y Kosta comenzaron a impedir el ascenso de los que subían por la izquierda, Guillo cogió otra de las bolas y la lanzó ladera abajo donde mató a otros dos orcos con la explosión.
"Parece que después de todo vamos a ganar" - pensó, entonces los demonios de fuego y piedra se alzaron y le taparon la luz del Sol- "o no".
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Crow disparó dos flechas más, hacía rato que había dejado de apuntar y ahora tiraba a bulto, por suerte los enemigos estaban encajonados abajo, a la sombra de los dos seres que había surgido de la tierra.
- ¿Cómo vas? - preguntó Mist a su izquierda, este también disparaba su arco contra la masa.
- No muy mal, la hechicera los está bloqueando con bastante eficacia.
Era verdad, Moon creaba zonas en la ladera que relantizaban a los orcos o invocaba pequeños seres alados que obligaban a la tropa a frenarse para combatirlos, mientras ellos seguían disparando.
- Lo que creo que voy corto es de munición, no esperaba hacer un genocidio en esta misión.
- CONVOCATE ARMAME. - aparecieron más flechas, tenian un tono plateado. - Por eso no os preocupeís. - tras decir esto lanzó un montón más de seres contra la horda.
Crow aprovechó el descanso para mirar, tenía que dejar que los seres se dispersaran algo para no ensartarlos a ellos, en la cornisa central se estaba produciendo una matanza indiscriminada, Kosta y Thorfinn eran dos vorágines de muerte y Guillo acababa con los que pasaban ese muro de destrucción. La derecha consistía en los dos hechiceros levitando y luchando contra un goblin canijo que manejaba al demonio de piedra.
- Mist - dijo tensando el arco de nuevo - ¿Contra quien luchan Pott y Arda?
- Es Velanyá, pero deja de mirar a las musarañas, tenemos nuetros propios problemas.
- ¿Cuáles?
Un algo negro chocó contra la piedra, les obligó a los tres a cobijarse. Pequeños demonios se espanzurraron y Crow sólo vio los trocitos que quedaban; "Farrin ¿eh?" pensó mientras tensaba el arco con las flechas que había convocado la clérigo.
- Mist, distraélo... -al no sentir a su compañero se extrañó y miró hacía él - ¿Mist qué te ocurre?
- Aun no debemos matarlo.
Crow se asomó y vio que a la cabeza de la nueva horda que subía estaban dos figuras familiares, una era un caballero de negra armadura, la otra una guerrera de rubios cabellos que le sonaba familiar...
- Joder debimos quemar su cadáveres - dijo en voz baja - ahora están a merced del nigromante
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- Como que las cosas no pintan bien ¿Eh? - dijo Snorri a Koros, los dos magos flotaban a varios metros encima de ellos cruzando hechizos y contrahechizos con el goblin.
- Bueno podría ir peor, a la derecha suben varios.
Snorri tensó el arco y disparó, un orco cayó con una flecha atravesando su vientre, otros reculó cuando una flecha de Koros le impactó en la armadura sin ningún efecto visible.
- Joder, con esos dos concentrados en lo suyo no podemos contenerlos con flechas nada más.
Dicho esto se agachó y recogió varias ramitas de arbustos que crecían al borde de la terraza, rezó a la sabia gaïa para que su poder entrara en ellas y así cumplir su cometido. Las tiró a la ladera donde se fijaron y, a la velocidad del rayo, comenzaron a crecer y formar pequeñas trabas para los que subían, concentró más su poder y de los muretes comenzaron a crecer piñas y otros frutos.
- Snorri, ¿qué hacen esas cosas? - preguntó Koros
- Pum
- ¿Pum?
Un gran BOUUUM hizó que Koros mirara ladera abajo y viera a los orcos salir volando o intentar arrancarse grandes astillas del cuerpo. Las explosiones, además, habían abierto grandes cráteres en el terreno.
- Bonito, Snorri, muy bonito.
- Se ha formado un pasillo
- ¿Cómo?
- Mira la formación orca, hay un hueco entre ellos hacia la cañada.
- ¿Qué piensas hacer?
- Nos vemos...- dicho esto se transformó en un lobo, que empezó a correr hacia el bosque. -"Aguantad un poco más..."
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- ¡Muerreeeee! - aulló con todas sus fuerzas mientras atravesaba la caja torácica del orco y lo hacía caer ladera abajo.
No sabía cuanto llevaban luchando, pero los brazos los tenía entumecidos y los orcos no parecían tener fin, la invocación de los malditos demonios que ahora luchaban a su derecha le beneficiaba, en tanto que no subían enemigos por ese flanco, pero tenía a los sers dimensionales demasiado cerca...
- "Además el serrr de fuego del maldito herreje parrece que va a perrderr" - pensó mirándolo de reojo.
Ciertamente el demonio de lava invocado por Ardatrian comenzaba a debilitarse, se notaba como los hechizo que matenían el alma inmortal del ser del averno comenzaba a desligarse de la materia que la daba forma física.
- Kostaaaa, cúbrreme - gritó mientras corría hacia la derecha - tú, cubrre mi puesto - le dijo al otro al pasar al lado suya.
- ¿Qué cojones estás haciendo?
- De acuerdo - dijo Guillo, avanzó y se quedó cubriendo el hueco del paladín
Saltó de la terraza a la colina, la lava parecía haberse enfriado lo suficiente como para caminar por ella, aunque se notaba que el terreno estaba blando. Comprobando esto miró hacia arriba y vio a los dos seres, vio como peleaban y vio el momento en el que, el que estaba en su bando era derrotado.
- Odííííín, dame la fuerrrza....
Y entonces creció, se hizo enorme, gigantesco, viene a ser lo que pasa cuando eres, sin tu tener conocimiento, el avatar de un dios, un ser que usa tu cuerpo para sus fines; y el fin del padre de los dioses en este momento era destruir al gigantesco montón de roca. Haciendo retumbar la montaña a cada paso cargó contra el demonio. El combate se encrudeció, montones de rocas animadas eran paradas por un espadón del tamaño de Kosta, el mismo espadón abría brechas en los costados del ser, Velanyá que veía perder a su ser desvió su atención para darle poder, momento que aprovecharon Ardatrian y Pott para mandar todo su poder a las debilitadas defensas del chamán, este salió volando y aterrizó entre sus guerreros. Thorffin acabó con el demonio partiéndolo con un rugido.
Fue demasiado incluso para los orcos, habían visto aparecer demonios, perecer a cientos de ellos, ver un vikingo del tamaño de una torre y caer a uno de sus líderes, los que subían por el flanco derecho comenzaron a huir de manera descontrolada.
- ¡¡VICTORRRRIAAAAAA!!
Y entonces apareció Jazpiró...
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- Mist ¿qué hago?
- ¿Los puedes liberar Moon?
- Puedo intentarlo pero...
- Sin peros - el tono de Mist era tajante, Moon sabía que él sufría por ver así a sus amigos. - libéralos.
Moon comenzó a concentrarse en un hechizo de exorcismo, Farrin era un nigromante pero par mantenerlos tal como estaban debía de encerrar el alma dentro de los cuerpos reanimados. Así que se concentró en destruir el vínculo que los unía a Farrin.
- Crow, están en mi campo... deberías...
Lo que le iba a decir quedó interrumpido por otra horda de diablillos, eran más grandes, de los llamados Colin-energicos; el ataque desvió la atención que había reunido y se preparó para la contraofensiva, un haz de luz blanca cubrió toda la terraza e hizo que los diablos salieran volando para todos los lados. Ella concentró aun más su poder y el escudo comenzó a expandirse hacía el frente, reteniendo a orcos y demonios por igual...
De repente Mist apoyó su mano en el hombro de ella "Estoy contigo...", ella sintió que de repente tenía más poder, la conexión de las dos almas hacía de catalizador para que ella obtuviera la fuerza para hacer lo que necesitaba. Con un chillido lanzó un rayo hacía Azrael y Menlight, el escudo avanzó y los cubrió de los orcos que los seguían, un arco cantó y una flecha voló..... Farrin murió con una flecha plateada en la garganta...
Pero entonces apareció Jazpiró.
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<Salió de su tienda y observó el maremágnum que eran sus tropas, las que quedaba, a gritos llamó a los oficiales que se dispusieron a reorganizar los grupos que huían, enfrente suya en tres terrazas había un grupo de humanos, que no llegaban ni a la decena, que eran los causantes de estos.
- Mmmmm enzeñémozlez de que eztá hecha una montaña. Para zacar la lava la han debilitao, ezo no es güeno pa elloz.
Concentró su poder y el suelo comenzó a vibrar, de las laderas de la montaña comenzaron a sugir grietas que corrían con velocidad hacia el pico.
- Bruumm - murmuró en voz baja el orco...
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Efectivamente la ladera se vino abajo, y con ella nuestros compañeros; los orcos, que se habían retirado a la otra ladera, quedaron expectantes esperando ver los cadáveres o simplementes los escombros del desastre, pero sin embargo lo que vieron hizo que, incluso a seres como ellos el estómago se les encogiera; en formación de V los valientes héroes formaban ante el centenar de orcos que los rodeaban, Koros, Pott y Arda estaban protegidos por un escudo de piedra que los había envuelto en la caída; Menlight, Azrael, Crow y Moon estaban envueltos en la luz dorada que la clérigo había convocado antes y Kosta y Guillo habían sido salvados por Thorfinn (el único gravemente herido) que los levantó cuando el deslizamiento para sufrir el los daños de los cascotes y demás. Sin embargo todo estaban ya cansados.
- Señores, un placer haber venido.
- Nos... vemos... en... el... Valhala - dijo con dificultad Thorfinn.
Los orcos, Jazpiró a la retaguardia, comenzaron a cerrar el cerco, su mirada reflejaba que querían devolverles todo lo que habían sufrido ese día en forma de grandes toñas. De repente, de la cañada surgió un sonido que provocó el escalofrio de todos los presentes. Un temblor ascentral que acompaña a la raza cuando oye... el aullido de un lobo
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Desde la cañada comenzaron a subir decenas de lobos grises, a cuya cabeza iba un lobo que poco a poco se trasmutaba en un conocido. Los orcos, viendo que no podían hacer frente a la combinación de amenazas corrieron puerto abajo, Jazpiró a la cabeza por primera vez, para ponerse a salvo en el valle.
- Pensé que necesitariamos una manita, o unas garras según se mire - dijo Snorri cuando alcanzó a sus amigos, guiñó un ojo y preguntó - ¿todos bien?
- Thorfinn está herido y Menlight y Azrael aun algo confusos... - respondió Koros
- ¿Y Mist?
Y el silencio cayó como una losa sobre todos, miraron a su alrededor buscando alguna pista de donde estaba, pero nada suyo apareció.
- ¿Tu escudo no lo cubrió? - preguntó Pott.
- Sí, estaba envuelto.
- Me pareció ver... - dijo Crow
-¿El qué? - le cortó Kosta, parecía estar fuera de sí - dinos
- Me pareció ver que caía a una sima...
Y todos miraron al suelo, miles de toneladas de roca lo separaban de su amigo, el que los había reunido, salvado, convocado o simplemente inspirado para estar allí.
- ¿Habrá sobrevidido?
- No sé vostros nenazas, pero yo bajaré a buscarlo a él... o a su cadaver - dicho esto el bárbaro comenzó a correr buscando una entrada para bajar, una entrada que los llevara a las entrañas de la tierra, una entrada a la esperanza...
FIN DEL CAPÍTULO 1: "Volviendo a casa"
Este capítulo abarca los textos I,II,III, IV y V.
P.S: Terminado por fín la primera parte de la saga, con esto lo paro un par de semanas y/o meses, aunque la trama ya la tengo pensada me documentaré para las cosas que van a pasar. No por esto penseís que voy a dejar mi estilo de vida real/historia, como hasta ahora lo adaptaré a la trama que voy hilando.
Espero sinceramente que os haya gustado, es la que más he elaborada de todas las entregas, pero como siempre es vuestra opinión la que cuenta. Ahora me voy a centrar en la de las espadas y en una nueva que voy a sacar en breve, el anticipo el lunes que viene.
No hay personajes nuevos, ni tengo que responder a nada, salvo Buen Verano a todos.
P.S2: He conocido a George R.R. Martin, ^^ Home Boss.


