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lunes, enero 18, 2010

La Compañia: Traidor!!!

La cosa no pintaba bien, según las cuentas de Snorri llevaban ya semanas bajo tierra y no encontraban a Mistery; las provisiones escaseaban y encontrar, o conjurar, agua cada vez resultaba más díficil. Moon estaba agotada, dado que era ella la que tenía que proteger al grupo la mayoría de las noches; precisamente era una noche donde ella descansaba cuando se reunieron las voces ponderantes del grupo.

- Llevamos semanas... no es normal, deberíamos haber encontrado el final de la sima donde cayó Mist. - dijo Snorri mientras dibujaba un pequeño mapa en el suelo - calculo que estamos a varios cientos de metro de profundidad... pero debajo de la posición donde se celebro la batalla

- Esto es una locurrra, un puñeterro laberrrinto de túneles. - protestó Thorffin - como puedes tan siquierra guiarrte.

- Yo no dudo de tus habilidades de guerrero, paladín, no dudes tú de mis rastreo.

- Callaos los dos - dijo Koros, había madurado más en los últimos días - ¿Pott?

- Esto es más espinoso que un puercoespín en una coquilla. -dijo el mago - A ver, tenemos varios problemas: el primero, creo que Mist no está en este plano...

- ¿Qué? - dijo Azrael - ¿De qué hablas?.

- ...eso pensaba hacer maese, cuando alegremente me has interrumpido; la cosa es que durante la batalla detecté una gran cantidad de magia bajo nosotros, dí por hecho que era Yazpiró

- Jazpiró - lo corrigió Koros

- Lo que sea... la cosa es que más tarde fui detectando la fuente; al parecer fue la apertura de un portal planario, los restos mágicos eran imposibles de errar...

- Entonces no hay nada que hacer- comentó Snorri - puedo encontrarlo en cualquier parte de este mundo, pero no más allá.

- Pero la cosa es que esos restos se pueden forzar para reabrirse.

- Excelente - dijo Azrael - ¿por donde? - dijo desenfundando el espadón y señalando a los túneles.

- Yo sé por donde... pero esta el segundo problema.

- ¿Cuál? - dijo Koros con cara molesta.

- Alguien está delatando nuestra posición... alguien marca nuestro camino, por eso no nos han atacado...precisamente por eso he esperado a esta noche para decirlo, sé que no somos ninguno de los presentes, mis dudas entran con los que duermen...


Un silencio se apoderó de elllos, ¿quien de aquellos que dormían con tanta tranquilidad se dedicaba a venderlos?¿qué le habían prometido para vender a uno de sus amigos? ¿Sería Ardatrian, el mago invocador?¿Crow, el arquero?¿Moon, compañera de Mist desde hacia tantos años?¿Kosta, el bárbaro?¿Moonlight, la guerrera que ya atacó una vez al líder?¿Guillo, ese extraño que nadie conocía?...

- Es el de los juguetitos, ese tio no me dió buena espina desde el prrincipio, demasiados arrtilugios rrarrros, y la forrma de aparrecerr...
- También tu llegaste tarde, si nos ponemos así... - dijo Snorri
- Te atrrrevés a...
- No, sólo digo que si por ese motivo fuera muchos de aquí seríamos sospechosos... - miró hacía el grupo - ya podeís ir descartando a Kosta, o sí que me vereís cabreado.
- Kosta está descartado desde el principio - dijo Koros - es leal a Mist.
- Me preocupa Ardatrian - dijo Azrael - no te ofendas Pott, pero si tú has sido capaz de captarlo, él también debería.
- Eso mismo pensaba yo - guiñando un ojo - no le quito ojo hace días.
- Algo le preocupa hace cuatro días, está ausente, así que él no es - dijo una voz a sus espaldas - ahm, por cierto, yo tampoco.

Todos se giraron y vieron allí a Guillo encendiendo una pipa, llevaba sus armas en el cinto, como si hubiera estado de guardia.

- Si estás allí acostado... - Snorri no podía creerselo, ni su fino olfato lo había detectado.
- Lo que hace unas pocas piedras y mi capa habitual ¿eh?.
- Está bien, únete - dijo Koros.
- Yo no tengo bases previas para desconfiar de nadie... peeero, que el arquero ande soltando piedras y cosas por el estilo no me hizo mucha gracia, así que he ido a recoger una. - dijo sacando una piedra roja del bolsillo.
- Motherfucker... - dijo Pott - eso está conjurado.
- Podrrrías serr de cualquierrra, incluso tuyo.
- Lleva el olor del Arquero... - le comenzaron a crecer colmillos - de un arquero que va a tener que explicar ciertas cosas.

Se dieron todos la vuelta a la vez que desenvainaban, en el sitio en el cual dormía Crow ahora solo había un hueco.

- Vale, ahora os vaís a estar quietecitos - dijo una voz desde las sombras - yo sólo he cumplido con mi misión, no he traicionado a nadie, Mist está donde tiene que estar.
- ¡Bastarrdo hijo de una cabrrraaa! - elevó la voz tanto que el resto del grupo se despertó y se puso en guardia - Te pienso rajarrr como a un cochino en la matanza, te sacarré las trripas.
- Calma Thorffin - dijo Koros poniendo la mano en el hombro.
- ¿Qué ocurre? - dijo Ardatrian.
- Un traidor, Crow - respondió Pott. A lo cual Kosta y Menlight comenzaron a unirse a los insultos de Thorffin.
- !Callaos todos¡ - gritó Koros - !Qué os calleís, coño¡ - dijo haciendo chocar la jabalina contra el suelo, un fogonazo salió de la misma provocando que la sala se quedará en silencio. - Bien, ¿cuál era tu misión?
- Llevar a Mistery Souldark, gran general humano, a Tartarus, el plano de los demonios; donde mi señora Lilit le hará enfrentarse a uno de sus enemigos...
- No puedes estar pensando que un simple mortal como Mist pueda con el gran Abraxas- dijo Ardatrian.

Un silencio llegó con el nombres, Abraxas, uno de los reyes coronados de los planos malignos, gobernaba el Tartarus con mano de hierro y con su látigo. Era el más cruel de todos los demonios conocidos, también uno de los más poderosos.

- Eso es, allí es donde está, vosotros nos debeís impedir que esto ocurra.
- Y quien nos lo va a impedir ¿tú? - dijo Guillo con sorna.
- Me necesitareís para entrar en Tartarus y yo no me voy a dejar cazar. - un plof sonó en la caverna y todo se quedó en silencio por tercera vez.

- Comienza la caza - dijo Snorri con una sonrisa.


Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu


CONTINUA


Buenas a tod@s , por fin lo he conseguido, actualizar la historia. Espero que la hecharaís de menos y esas cosas. Como podeís ver he metido un giro argumental para que los que están en la Tierra no estén de brazos cruzados, además que cada vez intento marcar más el estilo de cada personaje. Como siempre gracias por leerme y espero poderos daros más pronto.


Personajes nuevos (introducción inclusive)

Ioamnem deux dei "Dios" - Alter ego de Dios, se desconoce sus capacidades.
Herneith - Alter ego de Sara, ídem.
Erril - Alter ego de Neo, ídem.
Abraxas - En las mitologías babilónicas, egipcias y búlgaras, Abraxas fue una deidad que representaba al bien y al mal; con la llegada del cristianimo pasó a ser uno de los archiduques coronados del Infierno, llegando a gobernar 60 legiones demoníacas.
Tartarus - Proviene de la mitología griega, Tártaro, era allí donde acababan las almas de los fallecidos, también conocido como Inframundo.

lunes, enero 19, 2009

La Compañía: Ardatrian

Llevaban días de descenso por los túneles, Koros los había guiado con la ayuda de Guillo y de Snorri que hacían de exploradores; pero el deslizamiento de la montaña había cambiado la red subterránea y la había hecho imprevisible, se encontraban con caminos ciegos, aperturas a la oscuridad y pozos sin fondo. Ahora descansaban en uno de esos pasillo tapiados que había formado una oquedad similar a una cueva, habían formado guardias y a él le había tocado la primera. Arda miraba el fuego mientras dejaba su mente evadirse en los recuerdos.


- No deberías hacer eso - Guillo le había cortado la línea de pensamientos - tienes más posibilidades de quedarte dormido y si algo viniera de la oscuridad tardarías más en verlo.
- Maese Guillaume...
- Guillo, no te andes con formalismos conmigo.
- Sea pues, Guillo, tengo puestas unas sondas en el camino que lleva a esta gruta, en caso de que algún ser, vivo o no, cruzara por ellas llegaría un aviso a mi mente.
- Ahms, muy inteligente...
- Gracias
- ¿En qué pensabas? - preguntó el guerrero - si puedo preguntar.
- Pensaba en mis años en la Academia y de como fui uno de los miembros más jóvenes del Consejo.
- ¿Hace cuanto de eso?
- ¿Cuánto me echas?
- Mmm... treintay... - Ardatrian empezó a reir en voz baja - ¿Más?
- Mucho más.
- Cincuentay...
- Más
- ¿Cien?
- Casi, el pasado Ajly cumplí noventa años.
- Pero no aparentas más de treinta, eres un humano... - Guillo parecía confuso.
- Sí que lo soy... - dijo Ardatrian mientras miraba el fuego, ese día de hacía sesenta años apareció en su mente como si hubiera sido el anterior.

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La Academia de Mont-quint, una ciudad comercial y poderosa, capital de reino y sede de la Corte, la Academia además daba el toque exótico que hacía de su bazar la mayor zona de compra venta de objetos hechizados del mundo, desde las varitas de prestidigitador hechas por los novatos de la Academia hasta grandes orbes de adivinación hechizadas por los grandes maestros. Entrar en esta escuela de hechiceria era el mayor honor para alguien que tenía el "Don", a aquellos que demostraban aptitudes especiales se les mostraba un conocimiento que rayaba lo divino. Ardatrian había sido el púpilo más joven de Malkiam, el líder de la torre, a sus catorce años lo había adoptado como alumno, siendo sus otros dos compañeros maestros especializados en campos de la magia de más de cincuenta años.

- Hoy hablaremos de la visión del tejido de la realidad, alcanzar la abstracción suficiente como para ver dichos hilos son los que marcan la diferencia entre un mero Maestro Hechicero de una leyenda de la Magia. - los alumnos se sonrieron, sabían que sólo Malkiam había logrado tal hazaña - Como sabeís la realidad es un tapiz, con sus hilos que son el normal curso de los acontecimientos, al realizar magia modificais temporalmente el tapiz.

Las clases siguieron su curso, evidentemente ninguno consiguió abstraerse para ver el tapiz, al final de la clase Malkiam pidió a Ardatrian que se quedara en el aula.

- Te van a proponer formar parte del consejo de la Academia.
- Es un gran honor maestro...
- No he sido yo el que lo ha propuesto, es más, me niego a tal acción.


- Puedo preguntar el por qué.
- Porque eres demasiado joven, darte esto es como darle demasiada comido a alguien famélico, tu ego puede ser tu mayor enemigo, el orgullo puede vencer a tu razocinio y puede hacerte cuestionar las normas que otros, más sabios y juiciosos que tú, instauraron en su día. Retirate, la noticia será comunicada oficialmente en la cena.
- De acuerdo, maestro - Ardatrian ardía en rabia, no entendía porque el vejestorio no lo veía capaz, él lo había hecho su discípulo frente a gente con más experiencia, pero que poseían menos poder que él.

Pasaron algunos meses desde esta escena y las cosas cambiaron, Arda pareció envejecer años enteros en pocos meses, el puesto que había quedado vacante en el Consejo, y por el cual él había entrado, era el encargado de las relaciones económicas con la ciudad, un puesto tedioso y que lo mantenía siempre ocupado, tenía reuniones con los que suministraban los propios objetos que no convocaban en la propia Academia; estas ocupaciones lo habían "eximido" de sus clases con Malkiam, esto lo había molestado de sobremanera, pues era una forma que el viejo tenía para castigarlo de forma velada. Aquel día en concreto fue uno de los que cambió la vida del joven hechicero para siempre, aquel día conoció a dos personas: Por un lado a Dedun, un iblano negro como el ébano que venía a ofrecerle maravillas de su país; por el otro al abuelo de Pott, un mago de talento pero sin suerte que venía a pedir asilo en la Academia, el mago se llamaba Eblanu; decidió recibir primero al mago pues pretendía despacharlo rápido para centrarse en el mercarder.



- Bueno maese... - dijo Ardatrian con las fórmulas de cortesía que le habían enseñado para desempeñar su cargo.
- Eblanu, Eblanu Plars, para servirle.

- Maese Plars, solicita usted cobijo en la Academia ¿bajo que supuesto?.

- Me encuentro en apuros económicos mi señor, el señor feudal al que servía me ha...

- Lord... ¿Souldark?, según leo en su solicitud.

- El mismo.

- Son muchos días de viaje desde donde gobierna dicho señor ¿por qué nuestra Academia?

- No tenía donde más ir, además mi hijo, creo que tiene el Don.

Eso lo cambiaba todo, no podía expulsar al hombre con un posible pupilo en ciernes, le dijo que hasta que se le hicieran las pruebas a su hijo se alojarían en una de las casas de invitados que la Academia poseía en la ciudad, firmó el permiso y dio paso al comerciante. Éste era alto, fibroso y negro como la noche, un único mechón de pelo le caía en forma de trenza por la espalda, su mirada parecía clavar las cosas allá donde la pusiera, Ardatrian experimentó inseguridad por primera vez en mucho tiempo.


- Disculpe el retraso maese...

- Dedun, Dedun Etch Zchalek.


- Maese Etch Zchalek, tome asiento por favor, en breve nos serviran un refriguerio - esperó a que los sirvientes sirvieran los vinos y algo de comer y se volvió a su interlocutor cuando este lo hubo probado - ¿es de su agrado?
- En mi tierra son más suaves, los mezclamos con miel, pero es bastante sabroso.
- Me alegra saberlo, según me han comunicado dice ser poseedor de objetos de interés de la Academia ¿puedo saber cuáles?
- Alguna vara del desierto, pergaminos de nuestras tierras, lámparas de contención, ya sabe de las que albergaban a los míticos Djinn- Ardatrian empezó a perder interés, todo aquello lo podían adquirir en el bazar de la ciudad y a mejor precio seguramente- ah, y una de las reliquias del dios Sokar, aunque esta no figura en mis portes porque, como sabrá, su culto está prohibido en diversos países.
-¿De qué reliquia estamos hablando? - preguntó Ardatrian, se había inclinado adelante y su interés era patente.
- Se dice que para arrasar la tierra Sokar pretendía traer a un ejército de demonios, para ello comenzó a convocar sus nombres y a traerlos de los infiernos, pero todo el poder que concentró pareció volverse en su contra, los demonios comenzanron a caer a los abismos, se dice que arrastraron a Sokar pero que éste antes de caer dejó los nombres de los demonios escritos para que su obra fuera terminada.
- Un Grimorio.
- Exactamente, recoge básicamente la esencia de la magia del Caos.
- ¿Puedo observarlo?
- Evidentemente - hizo un gesto y uno de sus esclavo avanzó con un cofre. - Todo suyo, aunque le pediría que no lo leyera detenidamente, sino obtendrá su poder y para usted dejará de tener sentido - dijo riendo.

Ardatrian ya no escuchaba, preparó su vista para detectar magia, efectivamente todo el cofre despedía una magia, magia de luz para contener algo que, incluso con tan poderosos cojuros daba pavor, abrió las pestañas del cofre y la oscuridad lo cegó durante un instante, estaba claro que el libro era el Grimorio de Sokar.

- ¿Cuánto? - dijo Ardatrian sin tapujos, la visión de tal poder lo había dejado exatasiado.
- El precio no es material, necesito un conjuro, para lo cual necesito materiales que no están dentro de mis posibilidades, por desgracia para mí ningún hechicero de esta torre salvo uno podría lanzar el conjuro.
- ¿Malkiam? - no había considerado contar con el viejo, el no querría el Grimorio dentro de la Academia.
- Exactamente.
- ¿Cuál es el cojuro y cual el componente?
- Capítulo 3, página 124; no le diré más maese Ardatrian.

Se hicieron las fórmulas de despedida y Ardatrian corrió a buscar a su maestro nada más partir Dedun; éste había confiado el Grimorio a la Academia como custodia. Ardatrian encontró a su maestro en su torre enfrascado en un antiguo tomo.

- Maestro...
- La respuesta es no.
- Pero si no me ha dejado decirlo lo que vengo a...
- El Grimorio de Sokar es un manual demasiado peligroso, no todos los demonios que se convocan admiten de buen grado las órdenes de su dueño y hay que tratar con ellos,además el trato que pide por el libro es desproporcionado e inmoral.
- ¿Cuál? Sólo reseñó un capítulo del libro no...
- Aun eres joven Ardatrian, mi decisión está tomada, punto final.

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Una voz le sacó de su línea de pensamiento, Guillo se había preocupado al verlo tan serio y callado tanto tiempo, todo aquello le había recordado algo, algo que hacía que todo tuviera sentido, todo lo que allí pasaba, tendría que hablar con Koros al día siguiente.


CONTINÚA


P.S: Bueno, ha habido un pequeño parón, pero ya conseguí sacar adelante esta historia; evidentemente la historia de Arda está interrumpida pero incluir lo que será la segunda parte de este personaje iba a hacer el post largo y poco práctico. Espero que hayaís tenido unas buenas fiestas y todo eso, yo por mi parte paso a mi infierno de los exámenes de Febrero (un preludio de los de Junio). Por otro lado perdonad que no volviera al estilo de letra normal, pero el blog no me deja, al parecer cuanto más largos son los posts más fallos acumula.

Personajes nuevos en este tramo:

- Malkiam: Es un personaje recurrente en mis historias y no guarda relación con la realidad, siempre lo he representado como el maestro cauto frente al alumno impulsivo, no sabría muy bien que representa en mí. En esta historia líder de la Academia de Mont-quint (un pequeño guiño a mis amigos que viven al lado de la universidad) y uno de los grandes hechiceros de la Historia, de momento solo ha aparecido en recuerdos.

- Dedun Etch Zchalek --> Comerciante poseedor del Grimorio de Sokar. En la realidad proviene de la mitología Nubia, se trata del dios de los comercios y la prosperidad, aunque en la historia tiene un lado más oscuro.

- Sokar --> Dios egipcio de la oscuridad, la decadencia en la Tierra y del Mundo Inferior, como podeís ver he intentado adaptar casi al dedo a esta deidad, la relación con Nubia es histórica pero digamos que los territorios egipcios y nubios (de donde viene la cultura Kush) compartieron mucho.

- Eblanu Pars - Abuelo de Pott. --> Sin Alter Ego

- Lord Souldark --> Abuelo de Mist --> Sin Alter Ego

domingo, diciembre 07, 2008

La Compañía: Nymerios

"Ui uaa yin yan..."

Mist frunció el ceño, Nymerios llevaba así del orden de una hora. Estaba dentro de lo que parecía un castillo, había recorrido pasillos decorados con tapices, iluminados con antorchas y totalmente alfombrados, el problema era que los tapices representaban matanzas y orgías, las antorchas se sostenía en brazos demoníacos proyectando luces verdes y la alfombra parecía bordada con una infinidad de colores.

"Bien, el entorno no es agradable ¿te concentras en encontrarme ahora que has visto las obviedades?"
"Así no me ayudas" - pensó Mist - "No ayudas en nada"
"Uiii así no me ayudas" - la voz tomó un tono burlesco - "Mírame soy el gran comandante del ejército de Änk, destruido ya, pero una voz no me ayuda y por eso me depri..."
"¿Cómo sabes quien soy?"
"Puedo hablar directamente a tu cerebro y estoy a más de un par de horas de distancia, mis poderes no llegan a más claro, no podré entrar en tus recuerdos y ver quien eres, de donde vienes... claro que no puedo..."

Mist se detuvo en una encrucijada, sacó un pequeño espejo y utilizó el reflejo para ver lo que le esperaba al otro lado de la esquina del pasillo que cruzaba. Dos enormes ángeles con alas negras custodiaban el pasillo, sus armaduras, negras como la noche, relucían con destellos verdes de las antorchas, en el cinto se podía ver unas bastardas de gran tamaño.

"Dudo que esos grigoris te dejen pasar por las buenas, quizás si se lo pides por favor..."
"Nymerios, tú no te vas a mover de la posición que me diste al principio ¿verdad?"
"Bueno, salvo que el carcelero tenga la amabilidad de soltarme y dudo que lo haga dado que le llevó mentando a la madre la última semana... no."
"Bien, ahora necesito concentración y tú no me la das así que voy a librarme de ti por un rato."
"Dudo que puedas..."- Mist sacó un colgante de su mochila - "¿Eso es una piedra de aislamiento? Joder, son rarísimas y..."
"Nos vemos en una hora" - dijo colgándoselo, al instante la presencia se disipó y la mente de Mist se quedó en silencio - "Buf... menos mal, ahora a ver que hago con estos dos..."

Volvió a mirar por el espejo, quizás podría pasar el cruce sin que se dieran cuenta, pero Nymerios le había indicado que su posición estaba en la dirección que seguía el pasillo de los ángeles caídos.

"Más demonios... ¿Dónde estoy Ellenvir?" - pensó - "Mis armas convencionales no le afectarán, sólo mi hacha herirá a estos seres."

- ¿Por qué no les atacas? - dijo una voz detrás suya susurrándole - ¿Acaso les tienes miedo?

Mist se giró mientras desenfundaba, el brusco giro provocó punzadas de dolor en su no recuperada pierna, delante de él se encontraba la forma de un pequeño gnomo cuyo cuerpo parecía insustancial y de un color azulado, pero la voz la había reconocido.

- ¿Nymerios?¿Qué coño haces aquí? - susurró
- No, soy un fantaaasmaaaa - dijo gesticulando con las manos - A ti qué te parece, soy la proyección mental de mi yo consciente fuera de...
- ¿Por qué no has hecho esto antes? - cortó Mist.
- No lo necesitaba, ahora además puedo echarte una manita...
- ¿Cómo?
- Les haré creer que ven a un simple gibado, nunca les echan cuenta.
- ¿Puedes hac... - incluso insustancial la mirada de Nymerios fue significativa - Vale, cuando tú digas.

Hubo un pequeño silencio seguido de un "ya" susurrado muy flojo por parte del espectro, Mist avanzó por el pasillo, los guardias ni se inmutaron cuando él apareció en la escena. Se acercó a ellos con el hacha en mano.

- Tranquilo, no pueden oírme - susurró la voz a su espalda - no les ataques o el hechizo se disolverá, necesitas pasar desapercibido y... ¡oh dioses!, Mistery tengo compañía, mi conjuro se va romp...

Para un espectador externo, atrapado en el hechizo de Nymerios, todo hubiera sido muy confuso, hubiera visto un pequeño gibado avanzar por un pasillo y justo cuando pasaba por delante de los dos grigoris que custodiaban el mismo hubieran visto transformarse al gibado en un hombre con un hacha. Mist no perdió el tiempo, nada más recibir el aviso de Nymerios lanzó un tajo ascendente hacía el primero de los guardias, éste intentó desenvainar pero no pudo evitar que el hacha entrará por su abdomen, las runas se pusieron candentes y el demonio desapareció en una nube de azufre.

El otro demonio se desenvainó mientras blasfemaba algo en un idioma que Mist no entendía. Atacó varias veces obligando al guerrero a cubrirse con el hacha y recular, las punzadas volvieron cuando tuvo que apoyar el peso sobre la pierna que tenía peor, contrapesó su cuerpo en la otra y realizó un contraataque por bajo que pilló desprevenido a su contrincante; éste desvió en el último momento la hoja del hacha que le hizó un surco en la cadera de donde comenzó a manar sangre. Con ambos tocados la lucha se equilibró, pero la calidad del combate se hizo patente, Mist buscaba asentarse para no tener que forzar la pierna herida y realizaba golpes que debilitaban al demonio, éste buscaba su mayor potencia física para obligar a Mist a perder la posición y recular, provocando así fallos en la defensa, uno de estos casi acaba con el cuello del héroe, pero la cadena del amaluto absorvió el golpe.

- Eres duro mortal, pero ni con esa armadura podrás... -

De repente se quedó en silencio, Mist escuchó un "Ahora" dentro de su cabeza. Atacó lanzando todo su peso adelante y empuñando el hacha a dos manos, cuando el grigori despertó del aturdimiento el arco del hacha ya buscaba su cuello, la cabeza salió despedida del cuerpo y aterrizó un metro más lejos.

- Esto no acaba aquí mortal, mi líder Azazel dará buena cuenta de tí. - dicho lo cual se evaporó en una nube de azufre como su compañero.

"La puerta que custodiaban... pasa de ella, estoy a dos minutos por ese pasillo, date prisa, creo que el carcelero no se ha tomado a bien que relacione a sus progenitores con animales de granja; y posiblemente que comentara que su forma porcina venga de la violación de su madre por un..."
"¿Dos minutos dices? - dijo Mist continuando el pasillo.


CONTINÚA.


Admito que me ha salido algo más corta, pero esta era simple presentación para el nuevo personaje, ir perfilándolo. Espero, como siempre, que hayaís disfrutado con ella, a continuación dejo una relación de los nombres de los demonios que han aparecido en este capítulo:

- Grigori - Ángeles caídos, llamados CUSTODIOS o VIGILANTES, son demonios de élite del infierno, en la mitología cristiana se supone que fueron ángeles que al construir el Paraiso eligieron quedarse en el mundo terrestre y por ello fueron desterrados por Dios, son los padres de los gigantes Nephilim.
- Gibado - Diablillo menor, lacayo de otros demonios. Viene del libro de monstruos de D&D, tiene aspecto de pequeña abominación con muchos colmillos y grandes garras.

viernes, noviembre 28, 2008

La Compañía: Planes y túneles.

Dolor en la cabeza, dolor en el brazo, dolor en las piernas... dolor, era la palabra que más se repetía a sí mismo Mist cuando se despertó.

"Me ha debido caer una jodida montaña encima" - miró a su alredor, el polvo ya se había asentado, pero algunas rocas aun rodaban - "Vale, me ha caido una jodida montaña"


Se intentó poner en pie pero trastabilló, palpó por la zona de la espinilla y notó el hueso abultando, el tobillo, algunas costillas también tenía mala pinta, pasando la mano por la cabeza sintió como que estaba algo húmeda.


"Por Ellenvir, espero que no sean sesos al aire..." - pensó - "Necesito mis cosas, arma, mochila..."


Intentando no moverse, ni hacer movimientos brucos, Mist fue recogiendo las cosas que no habían quedado sepultadas, su hacha estaba intacta, no así su arco y muchas de las cantimplora que llevaba en las bolsas. Usó parte de las mudas para vendarse la cabeza y otras heridas abiertas, ninguna sangraba lo suficiente como para tener que preocuparse. Siguió rebuscando entre sus cosas y encontró una botella de Aguafuego, una bebida que le adormeció lo suficiente para superar parte del dolor.


"Dormir, quizás es lo mejor que puedo hacer" - tomó otro sorbo - "Sí, esas señoras cuidarán de mí mientras duermo"


No había terminado de pensar esto cuando cayó inconsciente, mientras, tres bellas jóvenes se acercaron a él con cautela...


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En la superficie se veía una imagen muy diferente, el grupo de aventureros caminaba por un sendero que se abría a uno de los precipicios abiertos por el conjuro de Jazpiró, abría la comitiva Snorri, que indicaba las zonas más seguras para avanzar; el resto del grupo, en fila india, seguía resguardándose del viento y el frio de las alturas.





- Señores, se acerca la noche - anunció Snorri - si seguimos podemos despeñarnos, pero ahí abajo veo una cueva, podemos descender con cuerdas.


- Perro mañana perrderremoss máss tiempo, bajarr es sencillo perro subirr con el equipo...


- Elige, tiempo o vida.


- El druida tiene razón Thorfinn - comentó Pott - no sería sensato pasar la noche en este risco, mi camarada Ardatrian y yo podemos levitar, pero no sé si a ustedes podríamos transportarlos o salvarlos en caso de caída.


- Exacto camarada - apoyó Ardatrian - además los orcos y otros seres que hemos diseminado por estas montañas ven, a diferencia de nosotros, en la más profunda oscuridad.


- Está bien... bajemos pues, perro que conste que los considerro una cobarrdia.


- Ulularé si en la cueva está todo bien. - dijo Snorri transformándose en una lechuza parda, batió las alas y descendió por el precipicio, al cabo de dos minutos un claro ulular animó a todos los compañeros que esperaban en el borde.





Comenzaron los preparativos para el descenso, Guillo facilitó una cuerda liviana pero resistentes y piquetas y agarres para la pared.





- Si el samorriano que me vendió esto no mintió, no se romperán.


- ¿Suelen mentir los samorrianos? - preguntó Koros.


- Constantemente... especialmente cuando quieren colar una mercancía defectuosa.


- Esperemos que fuera la oveja negra del gremio.


- Sí, porque si no que gracia ¿verdad? - finalizó el guerrero riéndose.





Las cuerdas descolgaron y por ella comenzaron a bajar Guillo, Thorfinn, Monlihgt, Azrael, Kosta, Crow y Koros; éste lanzó una mirada significativa a los tres que se quedaban arriba.





- Bajad, nosotros quitaremos las cuerdas y bajaremos por nuestros medios.


- ¿Y tú Moon?


- Los dioses me dieron la capacidad de flotar, si veo que no es suficiente convocaré el poder del viento en dirección al suelo, recuerdas los acantilados de Flork, allí lo probé cuando escapábamos con Mist de los krets.


- Sí, cierto; abajo os veo.








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"No dolor" - fue el primer pensamiento, la primera chispa en el cerebro de Mist - "El dolor se ha ido, no siento las rocas sobre las que me dormí......estoy sobre un colchón. - se concentró en oir, le llegó el chisporroteo de la madera al arder, el paso de alguien en sandalias, se concentró en oler, la la savia en las llamas, el incienso, un vago perfume a mujer.... - "Estoy delirando, debo de seguir inconsciente..."



Temeroso abrió los ojos esperando ver la caverna, pero en lugar de eso se encontró en una estancia enorme, estaba rodeado de muebles de madera oscura, una chimenea de piedra negra encendida era la única fuente de iluminación, una cama con dosel de seda rojo era donde él reposaba.



- ¿Ya has despertado? - preguntó una voz de mujer desde el otro lado del dosel. - ¿Estás más recuperado?

- Sí - se miró la pierna, estaba entablillada y vendada - gracias por tratar mis heridas miss...

- Lilit - dijo ella saliendo a escena, era una joven de unos veinte años, de piel pálida como la leche y una cabellera del color de la sangre, sus curvas se dibujaban debajo de una bata de seda del mismo color que el dosel.

- Bueno, miss Lilit, le agradezco el haber tratado mis heridas, podría indicarme donde me encuentro.

- En mis habitaciones, es obvio ¿no?

- Lo es - rió Mist - ¿su habitación está en...?

- Jajajajaja - Lilit parecía divertida con el tema - bueno, si te dijera en el interior de una montaña ¿te lo creerías?.

- Pues la verdad sí, dado que es de donde me tuviste que rescatar - Mist pasó también a tutearla- y ¿qué hace...

- una chica como yo en un sitio como éste? - terminó riendo - Es largo y tedioso, yo tenía otros planes....



Diciendo esto deslizó la bata al suelo dejando al descubierto su cuerpo desnudo, la forma de sus blancos pechos sólo interrumpido por un pezon del color de la fresa, se adelantó y se tumbó sobre Mist comenzando a besarlo, la piel de Mist se erizó al contacto con los labios de ella, no supo decir si fruto del cansancio o de los vapores del incienso... pero sintió como, a pesar de la excitación, las fuerzas le abandonaban.



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- Ya es de día - dijo Azrael - encontremos la puta entrada a donde esté Mist de una jodida vez.

- Antes hay que hacer otra cosa, sé que he sido de los que menos ha ayudado al grupo, un bardo no ayuda mucho cuando no hay civilización cercana, pero una idea si la tengo clara, hay que nombrar un líder.

- Mist es el líder, punto. - espetó Kosta, había estado muy callado desde la caída de su amigo.

- Lo sé, pero debe haber uno provisional.

- Koros tiene razón - dijo Ardatrian - camaradas, somos una fuerza que va a entrar en un posible territorio enemigo, ya sabemos que hay abajo hay seres malignos, alguien tiene que tomar las decisiones o el grupo no tardará en fallar.

- De acuerdo, pero, ¿quién será? - sugirió Snorri - aviso de antemano que yo no.

- Uno de los hechiceros no sería mala opción, camaradas, somos los más eruditos y...

- !!No¡¡ De hechicerros paganos de liderres nada... el poderr de los dioses es mayorr que..

- Ninguno de los dos, he sido el último en llegar, pero mi experiencia en combate es amplia. Los hechiceros o la clérigo no pueden ser porque en cuanto necesiten usar su magia "desconectarán" de este mundo, ni tú, Thorfinn, ni Kosta, ni Azrael, ni Monlight podeís ser; debido a que tendreís que formar la punta de lanza contra los enemigos, Mist lo hacía, pero él lleva comandando tropas casi desde que lo destetaron... eso nos deja a Snorri, Crow, Koros y a mí; Snorri no quiere y a mí dudo que me elijaís dado que no me conoceís bien y...

- No dudamos de tu valor - reseñó Pott - te vimos luchar en la montaña.

- Y lo hacías jodidamente bien, esos aparatitos tuyos son mortalmente eficaces cuando funcionan- señaló Kosta.

- Yo seré el líder - dijo la voz de Koros desde el fondo de la caverna, todos le miraron con curiosidad - llevo con Mist más tiempo del que puedo recordar, casi desde la primera batalla; Mist confió en mí para los asuntos burocráticos- hizo una pequeña pausa y avanzó hacía ellos - es verdad, pero no dudaba en pedirme consejo para cualquier tema. Más de una vez diseñamos juntos las batallas antes de que él las anunciara, si hasta ahora no he querido imponerme es porque él estaba para guiarnos, ahora tomaré yo el mando...

- Erres un barrdo, no un guerrerro, no serría lógico que el más débil...

- Guillo, pásame una jabalina - éste se la lanzó y Koros la cogió en el aire, la sopesó y golpeó con ella el suelo, al instante la punta de la jabalina se iluminó y el aire se cargó de estática. - !!TALOS¡¡ - gritando esto arrojó la jabalina hacía el fondo de la caverna.



Una explosión siguió al choque de la jabalina y el retumbar de un trueno, un boquete se abrió en la roca dejando al descubierto un tunel.



- Yo os guiaré, tengo el poder del rayo y el trueno conmigo - diciendo esto cogió más jabalinas que le pasaba Guillo junto con su pequeña lanza. - bajaremos por ahí; Kosta, Thorfinn y Snorri, primera línea; Azrael, Guillo y Monlight, segunda; Pott y yo tercera, Crow, Arda y Moon cerrarán las filas. Snorri trata de encontrar el rasto de Mist, busquémoslo y saquémoslo de ahí.

- Si, señor - dijeron todos a la vez.



Kosta soltó un bufido y entró, Thorffin le hizo el saludo militar y Snorri le guiñó un ojo antes de trasnformarse en lobo, Azrael lo miró con un sonrisa en los ojos más que en la boca, Guillo le dio una palmada en la espalda antes de entrar, Monlight no lo miró.



- Después de usted compañero - dijo Pott, Koros miró para atrás y vio como el resto del grupo le hacían señas de ánimo, era el grupo de Mist, esperaba estar a la altura.



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Se sentía languidecer a medida que pasaban los días, Lilit había vuelto en varias ocasiones y le había alimentado y curado, después venía el sexo; Mist se iba poco a poco olvidando de como había llegado allí e incluso de la misión que había colmado su vida, todo era comodidad, lujo y placer; nunca había tenido esta oportunidad. Pero todo cambió el día que escuchó la voz en su cabeza.



"Tú, imbécil, despierta antes de que ella te chupe lo poco de que queda de cerebro además de chupar tu..."

"¿Quién eres?"

"¿Importa ahora?"

"Importa desde el momento en que entras en mi mente y sabes lo que hago sin tenerte delante o haberte visto"

"Si te digo que mi nombre es Nymerios, ¿diría eso algo para tí?"

"No, pero como dicho nombre no m suena a nada conocido se que no eres una alucinación"

"Bonita lógica... y el nombre de Lilit tampoco te suena a nada"

"No... la verdad que fue la primera vez que lo oía"

"Piensa cosa humana, intenta recordar, he estado en esa cosa que llamas mente, que últimamente la tienes sobresaturada de hormonas... ¿dónde habías oido lo de Lilit"



Mist pensó, la verdad que llevaba varios días preguntándoselo, en especial cuando ella no estaba, pero en cuanto aparecía olvidaba dichas tribulaciones. Era algo antiguo, el nombre le recordaba, sin saber por qué, a pergaminos y polvo... a una biblioteca.



"Vas bien, sigue"

"Oye, deja de entrar en mis pensamientos, si sabes la respuesta porque no me la das directamente"

"Pensarás que te induzco a ello, tienes que llegar por tus propios medios, piensa..."



La bilblioteca.... la bilioteca de Azer, la ciudad donde emigró cuando su pueblo fue destruido, los años de aprendizaje para su venganza, los pasajes de las descripciones de los monstruos. El dibujo de una dama desnuda al lado del nombre... Súcubo o Lilit.



"Felicidades humano, ahora espabila o cuando llegue no podrás librarte de su hechizo"



Mist se levantó y comenzó a vestirse, cogió su mochila y sus armas que estaban apiladas en un extremo de la habitación, cuando se dió la vuelta para ir a la puerta ella estaba allí.



- ¿Adonde vas? - dijo con una sonrisa, llevaba un vestido verde que le dejaba al descubierto los hombros y con un generoso escote, Mist tembló luchando contra sus instintos, recordándose que ella era un monstruo y no un ser humano.

- ¿Por qué habitas en el interior de una montaña? - preguntó, recordando que en la primera ocasión no le había respondido.

- Es algo largo y tedioso y yo tenía otros planes para hoy - dejó caer algo del vestido - ¿no te parece?

- No, ¿por qué habitas en el interior de una montaña?

- Es confortable

- No lo es, está llena de monstruos, de monstruos... como tú.

- Cuidado Mistery Souldark, cuidado con lo que dices.

- Lilit te llamas... no mentiste, aunque prefiero decir Súcubo para aclararnos mejor.

- No confundas Mist, Lilit sólo hay unas, Lilith varias.

- ¿Cómo?

- No te lo voy a negar, soy una diablesa, no te lo voy a negar tampoco, a pesar de curarte te he ido drenando fuerzas...

- No las suficientes - la cortó él.

- Pero, no te he matado. No te he matado porque ya no eres el niño al que perdone la vida durante el asalto a una ciudad.



Mist vaciló un instante, el suficiente para que ella se recompusiera el vestido y se girara hacia la puerta.

- Un placer haberte conocido Mistery Souldark, nos veremos en otro momento, tu, yo y lo que hemos engendrado juntos.

Dicho esto salió de la sala, Mist despertó del aturdimiento al cabo de unos segundos, cuando se asomó sólo vio una pasillo a oscuras.

"Bien la has hecho colega, la has dejado ir..."
"A todo esto, tú dónde estás chico exploramentes"
"¿Yo? Preso, precisamente de eso quería hablarte ahora..."


P.S: Volvemos a la carga con más y, esperemos, que mejor, para los "despistaos" esto es la continuación de Matando Monstruos. Como siempre pido perdón por los espacios, sé que queda raro pero no me deja arregarlo. Espero que os guste y ya de paso dejo una relación de los nombres personajes//nombres reales// profesión:

Mist: Alter ego del escritor, ha sido soldado y comandante, buscando siempre una venganza concreta.
Koros: Alter ego de Taru bardo y elementalista del rayo, mano derecha de Mist en muchos asuntos.
Snorri: Alter ego de Dani Mel hombre de confianza de Mist, druida y explorador.
Kosta: Alter ego de Edu hombre de confianza y compañero de batallas de Mist, bárbaro.
Moon: Irilla de Mist, alter ego de Aurora, clerigo
Monlight: Alter ego de Luz, guerrera.
Azrael: Compañero y amigo inseparable de Mist, alter ego de javi loko.
Crow: Amigo de Mist, alter ego de Álvaro, arquero.
Pott: Amigo de Mist, alter ego de Rubén, hechicero elementalista.
Arda: Amigo de Mist, alter ego de Manu, hechicero y demonólogo.
Thorffin: Encontrado prisionero en los túneles del Cap 1, alter ego de Rafa Vikin, avatar de Odín.
Guillo: Se unió al grupo en las Montañas, previo al ataque contra los orcos (cap 1.), guerrero y coleccionista de armas exóticas.

Nuevos personajes:
Nymerios (alter ego: Fer): Un psiónico en problemas.
Lilit: En la mitología hebrea la primera esposa de Adán, ser imperfecto que renunció por voluntad propia al Paraíso. Madre del resto de súcubo y con relación con Mist en su pasado y presumiblemente embarazada de él.
Liliths: Súcubos.

miércoles, julio 23, 2008

Matando monstruos V esta....

Mas abajo en esta misma pagina, solo q no m deja publicarlo bien, hay cosas q fallan ultimamente.

Asi q bajad con la ruedecita y HALA a disfrutarlo

domingo, julio 06, 2008

Matando monstruos (V)

La subida hacia los riscos fue de lo más dura, no se atrevían a coger los senderos debido a la posibilidad de la presencia de guardias. Llegaron con el mediodia pasado, habían escalado por uno de los laterales de la montaña, cuando llegaron al pico de la misma vieron el campamento en el valle.

- No os levateís mucho - ordenó Mist - Crow ¿cuántos calculas?

- Mist... ahí abajo puede haber pefectamente trescientos o cuatrocientos efectivos.
- Nosotrros somos diez.
- Mas que suficiente, nenazas...- contestó Kosta - no tengo miedo a los pieles verdes.
- Me acusas de tenerr miedo
- Calma - Mist vio dudas en sus ojos - mirad bien el terreno.


Todos lo hicieron, vieron que la cara de la montaña que descendía al paso era tremendamente escarpada, estaba llena de roquedales y el ascenso sería dificultoso, además que grandes bloques de piedra obligaría a un grupo compacto a separarse para ascender, a una distancia considerable se habían formado terrazas que dejaban entender la entrada de cuevas.

- Divide... - empezó Mist.

- y vencerás - terminó Koros - además la pendiente es tal que si nos disparan no nos alcazarían

- Pero si lo hacemos nosotros sí - observó Crow - para tiradores y hechiceros la posición es perfecta.

- Además las cuevas dan la opción a retirarse si las cosas pintan mal.


Estudiaron durante un par de horas como realizarian el ataque, decidieron que sería al alba, dado que el sol les aparecería a la espalda, molestando al enemigo y dándoles a ello la cobertura de la sombra. Vieron que había tres terrazas que formaban, espacialmente, una V; decidieron que estas serían las idóneas para llevar a cabo el ataque.

- Kosta, Thorfinn y Guillo se situarán en el pico de la V.
- ¿ Y eso? - preguntó Koros.
- Son los peores tiradores, además para llegar a las otras dos hay que pasar cerca de esa terraza, son los que mayor posibilidades tienen de quedarse copados y los que más opciones tienen de romper el cerco.
- No flaquearremos, Odín estarrá con nosotrros.
- ¿En serio que no puedes hacer nada con el acento? - preguntó Snorri a Moon.
- En serio, hazlo tú si crees que le puedes hacer hablar mejor.
- Bah, Mist, yo quiero estar en nuestro flanco derecho.
- De acuerdo; en el flanco derecho estareís: Snorri, a petición de él, Arda, Pott y Koros.
- Te la juegas a los dos hechiceros en un lado, te recuerdo que ellos también tienen magos con un supuesto poder.
- Sí, pero por ese lado la pendiente de la montaña es algo más leve, además desciende hasta una cañada, si las cosas salen mal y veís que alguno de los demás caemos debeís huir por esa cañada.
- Al final de la cañada hay un bosque...
- Sí, se puede ver desde aquí, el flanco izquierdo lo compondremos los restantes... ahora descansad, Kosta y Crow primera guardia.



Y pasaron la noche en lo alto de la cumbre, Mist vio como algunos sí que conseguían dormir, otros como él se apretujaban contra el suelo intentando que el viento cortante no les helara, otros susurraban y rezaban en voz baja. Cansado ya de intentar dormir, le dio un toque a Crow para que lo intentara él y se sentó en una roca al borde de la cima.




- ¿Tampoco poderr dorrrmirr?
- Ajam
- ¿Miedo?
- No, bueno, el de siempre, nunca conseguiré quitarme esta sensación antes de una gran batalla ¿y tú?
- Miedo no, impaciencia. - Mist asintió para darle pie a seguir hablando - Los dioses están conmigo Misterry Souldark, puede que mañana muerra, perro serrá una gran muerrte, subirré con los dioses y celebrarré mi muerrte en los salones con ellos. Y también están contigo, no morrirrás mañana.

Dicho esto se volvió a Kosta y le hizo el cambio de guardia, dejó a Mist pensando en el mañana y si realmente Ellenvir estaría con él, por primera vez en años Mist le rezó profundamente.
"Señor de la batalla, dame tu fuerza; padre guerrero, guía mi mano; Dios de dioses..."

El alba llegó, nadie tuvo que ser despertado, estaban todos a punto y con el armamento preparado, Mist hizo un gesto con la cabeza y se prepararon para descender.

- Esperad - dijo Pott - CHAMELEON CRIST. Asi nos veran menos

La piel de todos se volvió del mismo color que la roca, comenzaron a descender amparados por las sombras y el nuevo camuflaje. Mist señaló al grupo de la derecha la terraza en la que habrían de tomar posición, el grupo del frente avanzaba más deprisa, aunque sin hacer ruido. Mist los miró una última vez antes de dirigirse a su propio objetivo. Su terraza estaba vigilada por dos trasgos que miraban a su campamento y un orco dormido, le hizo una seña a Crow señalando al primer trasgo y se tapó la boca, dándole a entender que nada de ruidos luego desenvainó una daga, Crow asintió y puso dos flechas en el arco que tensó al máximo. Mist saltó a la terraza, cayendo detrás del último trasgo, le tapó la boca con la mano mientras le cortaba la garganta con la daga, un tañido le indicó que Crow había disparado y el sonido sordo de un cuerpo al caer que había acertado, al darse la vuelta vio como Moon mataba al orco que no oponía resistencia

- Hechizo de sueño - dijo ella sonriendo, luego comenzó a concentrarse en un nuevo hechizo, el que daría la señal al resto de combatientes.

Mist se asomó por la ladera, vio que era tal como parecía desde arriba, una subida muy empinada con canales por donde sólo cabía un soldado con su equipo, aunque el daño inicial dependía de los magos.

- Esperemos que hayan preparado algo divertido - dijo en voz baja - da la señal Moon.

Moon terminó la letanía, las nubes se condensaron encima del valle y haces de luz comenzaron a caer sobre el campamento sembrando el caos y el desorden. Del otro lado de la ladera comenzaron a salir bolas de fuego que se estrellaban al pie de la misma, además de la montaña de enfrente comenzaron a bajar una pequeña horda de elementales de piedra. Los orcos comenzaron a reagruparse y localizaron de donde salían los ataques, sin pensarselo dos veces se lanzaron montaña arriba.

- Crow, nos toca. - dijo Mist, de la terraza central ya volaban las primeras flechas y también una lluvia de saetas - joder, el desgraciado ese tiene una ballesta de repitición.

- Menos hablar y más disparar, jefe - dijo Crow descargando el arco contra la masa que ascendía. A pesar de la descarga mágica el número de enemigos seguía siendo grandioso, quizás se habían quedado cortos en sus cálculos.

- ¿Cómo se verá esto desde las otras terrazas? - se preguntó Mist.

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- Joder, esto pinta mal - dijo Pott preocupado - incluso habiendo distraido a un buen puñado de ellos con mis elementales siguien siendo peña.

Después de decir esto hizo levitar algunas piedras de su alrededor y las estrelló entre los enemigos. Ardatrian estaba concentrado en un hechizo desde hacía varios minutos, lo cual era o muy bueno, porque sería de gran poder, o muy malo, porque algo fuera mal, de ser esa segunda opción a él no le gustaría estar muy cerca.

"Creo que aun así prefería verle lanzar hechizos más a menudo" -pensó Pott angustiado, al ser su ladera menos abrupta un mayor número de pielesverde se estaba concentrado en su lado de la ladera. - Toma peñasco.

La piedra voló hacía la formación compacta, que ya sólo estaba a treinta metros, pero cuando estaba a punto de tocarla una luz negra manó de ella y la desvió.

- !Hechicero¡ - avisó al resto del grupo - Snorri, Koros disparad contra la formación de la derecha, allí hay un jodido mago y ahi que...

Un temblor de tierra lo detuvo, vio que Arda ya había abierto los ojos y que estos estaban del color de la llama, también su piel parecía estar ardiendo, toda ella de color granate. El temblo se hizo más acusado y a unos quince metros de ello la tierra se abrió y el magma comenzó a surgir y a fluir hacía el enemigo. Estos intentaron huir del mismo pero no todos lo lograron, vio a algunos orcos salir ardiendo y caer en la lava que los cubrió totalmente. Pero la formación de la derecha se mantuvo estoica, delante de ellos se elevó un muro de piedra que desvió la lava y la mandó por debajo de sus soldados.

- !Tiene que ser Velanyá¡ - gritó Koros - Es su estilo.
- Ya le daré yo estilo - comentó Arda al lado de Pott, este le notó la voz más tenebrosa de lo normal, inmediatamente la lava comenzó a coger forma, la forma de algo enorme, de algo maligno, la forma de un demonio.
- Joder, por esto lo echaron del Consejo. - siempre se había rumoreado que Arda había tonteado con la Magia Negra, al igual que el propio Pott, pero él sabía que esto era magia muy poderosa para un simple aficionado a las artes oscuras.


De entre la masa de orcos, que comenzaban a asustarse, se elevó una forma pequeña, empezó a levitar y sus chillidos agudos les llegaron por encima del ruido de la batalla, de repente las rocas comenzaron a moverse y, al igual que el magma, tomaron forma.

- Los dioses sean piadosos con nosotros... o estaremos muertos.








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Mientras, en la terraza central, los orcos ya estaban cerca de tomar contacto, no eran tantos como en la de los hechiceros pero aun así superaban la centuria.

- Yo no sé como cuenta el del arco - comentó Guillo - pero pa mí que ahí hay más de los que dijo - dicho esto descargó el último cargado de la ballesta sobre la masa, vio perfectamente como cinco orcos caían atravesados o eran pisoteados por sus compañeros - mierda, sin munición, ahora toca lo divertido.

Dicho esto desenvainó un hacha corta y una un espada larga, vio como Thorfinn tiraba el arco con gesto despreciativo y sacaba el espadón, Kosta lanzó varias hachas antes de estar contento y coger la de batalla.

- Señorres, un placerr - tras lo cual con voz profunda comenzó a cantar.
- Como si eso sirvier - comenzó a decir Guillo, después vio que estaba rodeado por una luz blanca- espero que esto no m haga un santurrón.

El primer orco llegó al borde de la terraza, y fue recibido por el hacha y el rugido de Kosta, a partir de ahí Guillo dejó de ver a sus compañeros, el primer orco con el que se encontró era grande incluso para ser orco, esquivó el espadón que blandía con dos manos y contratacó con la espada, vio saltar un tendón pero el orco no se inmutó y siguió atacando. Comenzó un baile en el cual él esquivaba los golpes y atacaba para volver rápidamente a posición de defensa, el orco parecía más molesto que realmente herido, su fuerza bruta le hacía un gran luchador, pero cometió un fallo que alguien tan hábil como Guillo no dejó escapar, intentó un golpe vertical que dejó libre la zona del vientre para el hacha del humano, el orco bajó la vista al ver sus entrañas salir por la herida y al volver a levantar la espada ya había encontrado su cuello.



La muerte del enemigo le dio tiempo a echar una pequeña ojeada, vio como Kosta mataba a un orco con un golpe certero y a un goblin con la vuelta del arma, Thorfinn se defendía de tres a la vez y otros dos orcos comenzaban a entrar por el lateral que quedaba desprotegido. Metió una mano en su zurrón y cogió una bola de cristal, la sacó y la hizo bailar por sus dedos sin que se la cayera. "Espero que sea tan efectiva como me dijo el mercarder Aljeno" pensó mientras la lanzaba, al tocar el suelo una deflagración mató a los orcos y le dio tiempo para cubrir el hueco.


Un temblor de tierra los paralizó a todos y vio como lava fundida pasaba por la derecha de la terraza y arrasaba tanto a los orcos que querían alcanzar la misma, como a los que buscaban la superior.


- El pagano lo ha conseguido, trres hurras porr ese bastarrdo.


Dicho esto él y Kosta comenzaron a impedir el ascenso de los que subían por la izquierda, Guillo cogió otra de las bolas y la lanzó ladera abajo donde mató a otros dos orcos con la explosión.


"Parece que después de todo vamos a ganar" - pensó, entonces los demonios de fuego y piedra se alzaron y le taparon la luz del Sol- "o no".



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Crow disparó dos flechas más, hacía rato que había dejado de apuntar y ahora tiraba a bulto, por suerte los enemigos estaban encajonados abajo, a la sombra de los dos seres que había surgido de la tierra.


- ¿Cómo vas? - preguntó Mist a su izquierda, este también disparaba su arco contra la masa.


- No muy mal, la hechicera los está bloqueando con bastante eficacia.


Era verdad, Moon creaba zonas en la ladera que relantizaban a los orcos o invocaba pequeños seres alados que obligaban a la tropa a frenarse para combatirlos, mientras ellos seguían disparando.


- Lo que creo que voy corto es de munición, no esperaba hacer un genocidio en esta misión.


- CONVOCATE ARMAME. - aparecieron más flechas, tenian un tono plateado. - Por eso no os preocupeís. - tras decir esto lanzó un montón más de seres contra la horda.


Crow aprovechó el descanso para mirar, tenía que dejar que los seres se dispersaran algo para no ensartarlos a ellos, en la cornisa central se estaba produciendo una matanza indiscriminada, Kosta y Thorfinn eran dos vorágines de muerte y Guillo acababa con los que pasaban ese muro de destrucción. La derecha consistía en los dos hechiceros levitando y luchando contra un goblin canijo que manejaba al demonio de piedra.


- Mist - dijo tensando el arco de nuevo - ¿Contra quien luchan Pott y Arda?


- Es Velanyá, pero deja de mirar a las musarañas, tenemos nuetros propios problemas.


- ¿Cuáles?


Un algo negro chocó contra la piedra, les obligó a los tres a cobijarse. Pequeños demonios se espanzurraron y Crow sólo vio los trocitos que quedaban; "Farrin ¿eh?" pensó mientras tensaba el arco con las flechas que había convocado la clérigo.


- Mist, distraélo... -al no sentir a su compañero se extrañó y miró hacía él - ¿Mist qué te ocurre?


- Aun no debemos matarlo.


Crow se asomó y vio que a la cabeza de la nueva horda que subía estaban dos figuras familiares, una era un caballero de negra armadura, la otra una guerrera de rubios cabellos que le sonaba familiar...


- Joder debimos quemar su cadáveres - dijo en voz baja - ahora están a merced del nigromante


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- Como que las cosas no pintan bien ¿Eh? - dijo Snorri a Koros, los dos magos flotaban a varios metros encima de ellos cruzando hechizos y contrahechizos con el goblin.


- Bueno podría ir peor, a la derecha suben varios.


Snorri tensó el arco y disparó, un orco cayó con una flecha atravesando su vientre, otros reculó cuando una flecha de Koros le impactó en la armadura sin ningún efecto visible.


- Joder, con esos dos concentrados en lo suyo no podemos contenerlos con flechas nada más.


Dicho esto se agachó y recogió varias ramitas de arbustos que crecían al borde de la terraza, rezó a la sabia gaïa para que su poder entrara en ellas y así cumplir su cometido. Las tiró a la ladera donde se fijaron y, a la velocidad del rayo, comenzaron a crecer y formar pequeñas trabas para los que subían, concentró más su poder y de los muretes comenzaron a crecer piñas y otros frutos.



- Snorri, ¿qué hacen esas cosas? - preguntó Koros



- Pum



- ¿Pum?



Un gran BOUUUM hizó que Koros mirara ladera abajo y viera a los orcos salir volando o intentar arrancarse grandes astillas del cuerpo. Las explosiones, además, habían abierto grandes cráteres en el terreno.



- Bonito, Snorri, muy bonito.



- Se ha formado un pasillo



- ¿Cómo?



- Mira la formación orca, hay un hueco entre ellos hacia la cañada.



- ¿Qué piensas hacer?



- Nos vemos...- dicho esto se transformó en un lobo, que empezó a correr hacia el bosque. -"Aguantad un poco más..."



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- ¡Muerreeeee! - aulló con todas sus fuerzas mientras atravesaba la caja torácica del orco y lo hacía caer ladera abajo.



No sabía cuanto llevaban luchando, pero los brazos los tenía entumecidos y los orcos no parecían tener fin, la invocación de los malditos demonios que ahora luchaban a su derecha le beneficiaba, en tanto que no subían enemigos por ese flanco, pero tenía a los sers dimensionales demasiado cerca...



- "Además el serrr de fuego del maldito herreje parrece que va a perrderr" - pensó mirándolo de reojo.



Ciertamente el demonio de lava invocado por Ardatrian comenzaba a debilitarse, se notaba como los hechizo que matenían el alma inmortal del ser del averno comenzaba a desligarse de la materia que la daba forma física.



- Kostaaaa, cúbrreme - gritó mientras corría hacia la derecha - tú, cubrre mi puesto - le dijo al otro al pasar al lado suya.



- ¿Qué cojones estás haciendo?



- De acuerdo - dijo Guillo, avanzó y se quedó cubriendo el hueco del paladín



Saltó de la terraza a la colina, la lava parecía haberse enfriado lo suficiente como para caminar por ella, aunque se notaba que el terreno estaba blando. Comprobando esto miró hacia arriba y vio a los dos seres, vio como peleaban y vio el momento en el que, el que estaba en su bando era derrotado.



- Odííííín, dame la fuerrrza....



Y entonces creció, se hizo enorme, gigantesco, viene a ser lo que pasa cuando eres, sin tu tener conocimiento, el avatar de un dios, un ser que usa tu cuerpo para sus fines; y el fin del padre de los dioses en este momento era destruir al gigantesco montón de roca. Haciendo retumbar la montaña a cada paso cargó contra el demonio. El combate se encrudeció, montones de rocas animadas eran paradas por un espadón del tamaño de Kosta, el mismo espadón abría brechas en los costados del ser, Velanyá que veía perder a su ser desvió su atención para darle poder, momento que aprovecharon Ardatrian y Pott para mandar todo su poder a las debilitadas defensas del chamán, este salió volando y aterrizó entre sus guerreros. Thorffin acabó con el demonio partiéndolo con un rugido.


Fue demasiado incluso para los orcos, habían visto aparecer demonios, perecer a cientos de ellos, ver un vikingo del tamaño de una torre y caer a uno de sus líderes, los que subían por el flanco derecho comenzaron a huir de manera descontrolada.


- ¡¡VICTORRRRIAAAAAA!!


Y entonces apareció Jazpiró...


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- Mist ¿qué hago?


- ¿Los puedes liberar Moon?


- Puedo intentarlo pero...


- Sin peros - el tono de Mist era tajante, Moon sabía que él sufría por ver así a sus amigos. - libéralos.


Moon comenzó a concentrarse en un hechizo de exorcismo, Farrin era un nigromante pero par mantenerlos tal como estaban debía de encerrar el alma dentro de los cuerpos reanimados. Así que se concentró en destruir el vínculo que los unía a Farrin.


- Crow, están en mi campo... deberías...


Lo que le iba a decir quedó interrumpido por otra horda de diablillos, eran más grandes, de los llamados Colin-energicos; el ataque desvió la atención que había reunido y se preparó para la contraofensiva, un haz de luz blanca cubrió toda la terraza e hizo que los diablos salieran volando para todos los lados. Ella concentró aun más su poder y el escudo comenzó a expandirse hacía el frente, reteniendo a orcos y demonios por igual...


De repente Mist apoyó su mano en el hombro de ella "Estoy contigo...", ella sintió que de repente tenía más poder, la conexión de las dos almas hacía de catalizador para que ella obtuviera la fuerza para hacer lo que necesitaba. Con un chillido lanzó un rayo hacía Azrael y Menlight, el escudo avanzó y los cubrió de los orcos que los seguían, un arco cantó y una flecha voló..... Farrin murió con una flecha plateada en la garganta...


Pero entonces apareció Jazpiró.

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Salió de su tienda y observó el maremágnum que eran sus tropas, las que quedaba, a gritos llamó a los oficiales que se dispusieron a reorganizar los grupos que huían, enfrente suya en tres terrazas había un grupo de humanos, que no llegaban ni a la decena, que eran los causantes de estos.

- Mmmmm enzeñémozlez de que eztá hecha una montaña. Para zacar la lava la han debilitao, ezo no es güeno pa elloz.

Concentró su poder y el suelo comenzó a vibrar, de las laderas de la montaña comenzaron a sugir grietas que corrían con velocidad hacia el pico.

- Bruumm - murmuró en voz baja el orco...

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Efectivamente la ladera se vino abajo, y con ella nuestros compañeros; los orcos, que se habían retirado a la otra ladera, quedaron expectantes esperando ver los cadáveres o simplementes los escombros del desastre, pero sin embargo lo que vieron hizo que, incluso a seres como ellos el estómago se les encogiera; en formación de V los valientes héroes formaban ante el centenar de orcos que los rodeaban, Koros, Pott y Arda estaban protegidos por un escudo de piedra que los había envuelto en la caída; Menlight, Azrael, Crow y Moon estaban envueltos en la luz dorada que la clérigo había convocado antes y Kosta y Guillo habían sido salvados por Thorfinn (el único gravemente herido) que los levantó cuando el deslizamiento para sufrir el los daños de los cascotes y demás. Sin embargo todo estaban ya cansados.

- Señores, un placer haber venido.

- Nos... vemos... en... el... Valhala - dijo con dificultad Thorfinn.

Los orcos, Jazpiró a la retaguardia, comenzaron a cerrar el cerco, su mirada reflejaba que querían devolverles todo lo que habían sufrido ese día en forma de grandes toñas. De repente, de la cañada surgió un sonido que provocó el escalofrio de todos los presentes. Un temblor ascentral que acompaña a la raza cuando oye... el aullido de un lobo

Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

Desde la cañada comenzaron a subir decenas de lobos grises, a cuya cabeza iba un lobo que poco a poco se trasmutaba en un conocido. Los orcos, viendo que no podían hacer frente a la combinación de amenazas corrieron puerto abajo, Jazpiró a la cabeza por primera vez, para ponerse a salvo en el valle.

- Pensé que necesitariamos una manita, o unas garras según se mire - dijo Snorri cuando alcanzó a sus amigos, guiñó un ojo y preguntó - ¿todos bien?

- Thorfinn está herido y Menlight y Azrael aun algo confusos... - respondió Koros

- ¿Y Mist?

Y el silencio cayó como una losa sobre todos, miraron a su alrededor buscando alguna pista de donde estaba, pero nada suyo apareció.

- ¿Tu escudo no lo cubrió? - preguntó Pott.

- Sí, estaba envuelto.

- Me pareció ver... - dijo Crow

-¿El qué? - le cortó Kosta, parecía estar fuera de sí - dinos

- Me pareció ver que caía a una sima...

Y todos miraron al suelo, miles de toneladas de roca lo separaban de su amigo, el que los había reunido, salvado, convocado o simplemente inspirado para estar allí.

- ¿Habrá sobrevidido?

- No sé vostros nenazas, pero yo bajaré a buscarlo a él... o a su cadaver - dicho esto el bárbaro comenzó a correr buscando una entrada para bajar, una entrada que los llevara a las entrañas de la tierra, una entrada a la esperanza...

FIN DEL CAPÍTULO 1: "Volviendo a casa"

Este capítulo abarca los textos I,II,III, IV y V.

P.S: Terminado por fín la primera parte de la saga, con esto lo paro un par de semanas y/o meses, aunque la trama ya la tengo pensada me documentaré para las cosas que van a pasar. No por esto penseís que voy a dejar mi estilo de vida real/historia, como hasta ahora lo adaptaré a la trama que voy hilando.

Espero sinceramente que os haya gustado, es la que más he elaborada de todas las entregas, pero como siempre es vuestra opinión la que cuenta. Ahora me voy a centrar en la de las espadas y en una nueva que voy a sacar en breve, el anticipo el lunes que viene.

No hay personajes nuevos, ni tengo que responder a nada, salvo Buen Verano a todos.

P.S2: He conocido a George R.R. Martin, ^^ Home Boss.

miércoles, junio 25, 2008

Matando monstruos IV "La única historia que no es seria xq no pretende serlo"

Recorrieron túneles y galerías, sendas subterráneas y antiguas minas; y ,tras lo que pareció una eternidad vieron, la luz. Habían sido varios días a marchas forzadas pero por fin llegaron a la superficie, estaban la falda de una montaña cuyo pico se elevaba cientos de metros por encima de sus cabezas.

- ¿y bien?¿Dónde estamos? - preguntó Mist.
- En unas montañas - respondió Kosta
- ¿Qué están en..?
- El suelo
- ¿Te he dicho que me sacas de quicio?
- Tantas veces que hasta ha dejado de tener sentido.
- I hate you - refunfuñó Mist por bajo, luego se giró hacía el grupo - bueno gente, ahora ¿hacía donde?
- Propongo bajar - dijo Moon - en los valles encontraremos refugio.
- Yo digo de subir - replicó Kosta - las montañas son lugares donde encontrar a bichos más grandes para matar.
- Precisamente, durante algún tiempo deberíamos evitarlos - respondió Pott.
- Yo haré lo que diga Mistery. - concluyó Ardatrian.
- Y yo. - dijo Crow
- Vale - dijo Snorri encogiéndose de hombros.
- Tu mandas, jefe. - sonrió Koros.
- Snorri - dijo mirando al druida - de seguir a la misma altura, pero bordeando la montaña ¿que nos encontrariamos?
- Un valle, bueno, una especie de valle, como una llanura en una montaña.
- Karst.
- ¿Cómo? - Mist se giró a Thorffin, el que había hablado. - Koros a que se refiere.
- Ni idea - acto seguido se giró a Thorffin y le comenzó a habar en norteño, tras un rato puso cara de desesperación - demasiado arcaico, no entiendo lo que dice.
- Creo que puedo ayudar - interrumpió Moon - ALLEMARE ENTRENDEROS.
- ¿Qué haces clérriga surreña?
- ¿Le puede quitar el horrible acento?- preguntó Pott divertido.
- No ese viene de base.
- Muevevaritas - suspiró Snorri - ¿por qué no lo hiciste antes?
- Estaba más pendiente de salvaros el pellejo.
- Bueno, basta ya. - calmó Mist. - Thorffin ¿Qué decías?
- En mi tierra a esas forrmaciones las llamamos karst, el agua destruye la piedra y deja la arrcilla. Serr buen sitio parra acamparr.
- Entonces ni pa arriba ni pa abajo...
- Ar carajo - soltó Koros por bajo.

Tras la carcajada general todos comenzaron a recorrer la senda, los enebros y otras zarzas se enganchaban en sus pantalones y botas y unos árboles cuyas hojas eran como la de los pinos (pero como hinchadas), al tercer ramazo Kosta explotó:

- Maldito arbusto superdesarrollado- dijo descargando el hacha contra el árbo- ójala llegue el día en que te extingas.
- Bonito árbol, creo que no está documentado - dijo Ardatrian
- ¿Y?
- Creo que le pondré.... Pinsapo.

La marcha continúo durante otra hora y la noche amenazaba con cernirse sobre nuestros amigos. Snorri aconsejó entonces buscar alguna cueva para descansar y así trazar un plan más tranquilamente. Tras unos quince minutos, cuando los últimos rayos de sol se apagaban, encontraron una lo bastante grande.

- Aquí podremos descansar.
- Pero tío de qué vas... no has descrito para nada el terreno, y ¿esa conversación a que venía?- era una voz que surgía del fondo de la cueva, entre las sombras.
- ¿Quien va? - gritó Mist.
- ¿Y tú pose de héroe supermegahiperultraguay? - dijo otra voz, esta más femenina - por favor, aburres.
- Salid a la luz, cobardes - exclamó Crow.
- ¿Y la anterior historia? - una tercera - la peor, además mataís a los trasgos que son unos pobres y pacíficos seres que vivían en unas cavernas sin hacer mal a nadie.
- Morrirreis como perrros - dijo Thorffin enarbolando el espadón.
- ¿De dónde sacaste ese arma? - dijo la tercera - por favor esto no se lo traga nadie.
- Aprendices de Lovecraft.
- Paquetes

- Monn, luz. - dijo Mist.

A la luz de la magia aparecieron, eran unos seres pálidos, pellejosos, que se taparon los ojos al sentir dolor en ellos.

- Apágala.
- ¿Qué son, Arda?
- Apágalaaaa
- Ni idea
- ¡Que la apagues!
- ¿Pott?
- APÁGALA
- No son muertos vivientes, aunque huelen como tal, ni ninguna clase de demonios y no parecen ofensi...

Con un gruñido los tres seres atacaron, Mist vio en sus ojos una sed de sangre inimaginable, los tres fueron a por él directamente. Al primero lo noqueó con el escudo, aplastándolo contra su pálida nariz, pero los otros dos continuaron la carga y consiguieron desestabilizarle.

- Niñaaato, te mataréeeeeeee - dijo el tercero en hablar, de repente comenzó a fabricar versos - Las rosas son rojas, mi sangre azul y el amor de mi vida sigues sigues siendo t.. AGH.

Se había desplomado y estaba en el suelo inmóvil, detrás suya estaba Ardatrian con un aura azul alrededor de su mano.

- ¿lo has...?
- No, sólo está inconsciente.
- De acuerdo - Mist vio como el último era inmovilizado por sus amigos. - perfecto gente, atádles y dejadlos por el fondo de la cueva...
- Bien dicho, Mist, esos seres no merecen ni la muerte.

En la boca de la cueva había un hombre, vestia ropa de cuero gastado por el uso y los viajes, iba armado y sus movimientos atendían al de ese tipo de personas que saben manejar armas; tenia una corta melena negra que le llegaba hasta los hombros.

- Mi nombre es Guillo - dijo el desconocido - vengo buscándoos desde Isvilya para unirme a vuestra causa.
- Se bienvenido pues, Guillo.

Se sentaron a la hoguera y cenaron tranquilos, posiblemente la primera vez en semanas, rieron y cantaron, el miedo y el cansancio empezó a diluirse en sus cuerpos.

- ¿Cómo diste con nosotros Guillo? - preguntó Snorri, solía ser el más desconfiado del grupo.
- Suerte, los orcos me obligaron a desviarme por este paso.
- ¿¡ORCOS!? - gritaron Kosta y Thorfinn a la vez.
- ¿donde?
- En el puerto de esta cordillera, en una llanura que está a medio día de camino.
- ¿Que hacen allí?
- Los comanda Jazpiró, el excéntrico.

Un silencio profundo se hizo sobre el grupo, Jazpiró era un orco bajo para los cánones comunes, vestía siempre pantalones de colores extraños, además tenía barba, lo cual le confería un aspecto de guerrillero o batidor. Le apodaban el excéntrico por su manía de estudiar la tierra y sus procesos, gracias a estos conocimientos derribó la muralla de un castillo elevando las aguas, o como el lo calificó "Elevando el nivel frenético del suelo, zi hombre haciendo subí el agua".

- ¿Con que lugartenientes? - preguntó Koros, se había enfrentado a Jazpiró en el pasado.
- Velanllá y Farry. - al oir el nombre Kosta y Mist emitieron un gruñido de odio. - ¿los conoceís?
- Nuestro ejército, al que pertenecíamos Kosta y yo, fue derrotado por ese hijo de mala madre.
- ¡Usó los rayos!¡He hizo atacar a una mierda de demonios enanos¡
- Los diablillos Neur-otras-misor, de las razas de ACh-etil y Colina. - puntualizaron a la limón Koros y Snorri. - conocimos a Mist en esa batalla.
- ¿Qué hacen aquí? - preguntó Pott- No hay poblaciones cercanas.
- Creo que están fortificando el paso.
- ¿Por qué lo hará? - preguntó Moon.
- Cuando estuve encerrrado, hablarron de vosotrros, pensaban que erraís una avanzadilla de un ejérrrcito.
- Es verdad, ¿os acordaís de Lyed Gossip?
- ¿El renacuajo que freí?
- Ese, no nos dio tiempo a hablar del tema, pero en las ilusiones me torturaba para saber eso precisamente.
- A mi también. - dijo Koros.
- Maldito bastardo
- Está muerto, no puede hacernos ningún mal... ¿no?

Descansaron, montando guardias, y al alba se prepararon para la batalla del día.

- Ni por un momento pensé en desviarme del camino, ni dudé que si lo hubiera propuesto me habríais quitado la idea de la cabeza... - comenzó la arenga Mist.
- Porque somos héroes, líderes y guerreros excepcionales - continúo Koros.
- Hechiceros de un poder de dimensiones inalcanzables para la imaginación. - Ardatrian
- En posesión de conocimientos de todos los campos - Pott
- Con la experiencia de mil batallas - Crow
- Con la furia de los elementos y la naturaleza - Snorri
- O porr el poderr de los dioses
- Y el que nos da la amistad. - Moon
Hubo un pequeño silencio y todos miraron a Kosta.
- Tios, me vaís a hacer vomitar por los ojos... en marcha de una puta vez. - dijo cogiendo el hacha.
- Kosta... eres único.
- Lo sé, Mist, lo sé.

Salieron dispuestos a caza orcos, pero eso es otra historia que se narrará otro día.

CONTINÚA.

P.S: A los que me conozcan bien no les extrañará este texto, a mis criticos más claro no se los puedo decir, bueno les puedo manda al carajo pero hasta de eso paso.

Personajes nuevos.
Jazpiró --> Es la parodia de un prof mio, geología, me cae tela de bien a pesar del suspenso y le reconozco que es un tio que vale
Velanyá --> Prof de la misma asignatura, es una grandísimo profersor y científico.
Farrin --> Prof de fisio, muy bueno especialista en neurología.
Guillo --> El nuevo héroe de la historia Guillo en la vida real
A pesar de las parodias y coñas son gente que respesto pues me enseñan lo necesario para el futuro, otra cosa es mi opinión sobre sus exámenes XD.

Ahms los tres seres..... no hace falta decirlo ¿no? XD Digamos... Guille, Tom y Berto XDDD

viernes, junio 13, 2008

Matando monstruos (III)

Y enfrente sólo había oscuridad, una semana hacía ya desde que se adentraron en un entramado de túneles que parecía llevar al mismo infierno. Cuando llegó el mediodía, o lo que calculaban que era el mediodía pararon a almorzar y descansar.

- Mist ¿sabes donde estamos? - preguntó Ardatrian.
- Ni idea... llevamos días en túneles que no formaban parte de la catedral, por la brújula he podido ir calculando en dirección nos movíamos, pero desde ayer no funciona.

Kosta, que llevaba varios días inquieto, se levantó al oir la conversación, se acercó a las paredes y comenzó a palpar y como a buscar algo, al cabo de un minuto gritó:

-¡Luz!.
- ¿Cómo? - preguntó Koros.
- Necesito luz...

Moony se acercó y convocó una pequeña luz, nos protegimos los ojos para acomodar la vista poco a poco, Crow fue el primero en reaccionar:

- Pott a la retaguardia, Snorri y Koros apostaos adelante, en esta oscuridad incluso esta luz puede ser reclamo para seres malignos y otras alimañas.

Mist, le hizo un gesto de conformidad y sus compañeros se desplegaron, Arda se acercó para ver que era lo que miraba Kosta; se trataban de pequeñas señas hechas a fuego.

- Ese es un lenguaje de los planos inferiores - comentó Ardatrian en un susurro.
- Son Okkèléts, sirvientes de demonios - susurró Kosta. - o de hechiceros que hayan hecho trato, claro.
- ¿Son recientes?.
- Estos son sus túneles, Mist, pueden haberse escrito hace veinte años, pero que ellos sigan pasando por aquí todos los días.

Un rugido los sacó de su debate, todos desenvainaron, Moony apagó la luz y esperaron, de la retaguardia llegó un "todo despejado" que les hizo concentrarse en lo que tenían delante.

- Arda, ¿qué dicen las runas qué es esta sala?
- Tunel al Egghomentias, no sé que será.
- Se trata de la cámara de torturas - dijo Pott, regresando al frente - me pasé un año investigando a estos gatos malolientes y llegué a aprender parte de su idioma.
- ¿Es lo que está chillando? - Mist sólo había visto a los okkèléts muy de joven y no se acordaba muy bien, sabía que eran demonios con forma de gatos y que tenían la fea contumbre de expulsar fuego.
- No, eso parece humano. - comentó Koros, que había vuelto con el grupo.- de los países del Norte diría yo, aunque en un dialecto muy antiguo.
- Extrememos precauciones - ordenó Mist - ¿qué hay ahí delante?.
- El pasillo baja y muere en un puente de piedra, detrás de eso no veo nada más.
- El sitio es muy bueno para una emboscada, no sabremos que tendremos encima hasta pasar y no sabemos lo que hay en la mazmorra, dando por hecho que es eso, hasta entrar... Snorri, Arda y Kosta avanzaran los primeros. Os quiero cruzando el puente a la carrera, de haber algún arquero apenas le dará tiempo, Kosta a la cabeza entrará primero, de haber algo peligroso grita tu himno y entenderemos que hay problemas, de poder tú solo...
- Lo tendrás bien muerto tranquilo.
- Arda al medio y Snorri cierra, Arda cuando cruces nos cubres por si hay arqueros en la parte de nuestro muro.
- Hecho.
- Pott, Koros, Crow y yo mismo os cubriremos desde aquí, cuando me des luz verde o indicándome donde está el problema acudiremos bajo un escudo de Moony. ¿De acuerdo?
- ¡AJU! - dijeron todos a la vez.

El plan funcionó a las mil maravillas; el primer grupo cruzó y llegaron a la puerta de la mazmorra, Koros identificó a cinco arqueros en el mismo muro (sólo que a mayor nivel que el puente) y Arda le hizo indicaciones de otros siete en el propio. Se escucharon chillidos agudos de los vigías que los habían visto y algunas flechas comenzaron a ser lanzadas.

- Moon, el escudo ¡YA!.
- ARKRANIAN NESTCHZ BRIGTAM NUAM - las palabras arcanas resonaron en el estrecho pasillo, automáticamente el grupo quedó bañado por una luz dorada. - ¿Todo bien, mi señor?
- No te piques pequeña - le rió Mist. - ¡Adelante!¡Cargaaad!.

Empezaron a correr como si tuvieran un diablo a sus espaldas, Koros y Crow se echaron los arcos a la cara y dispararon una andanada en carrera, Mist cubría con su escudo a Moon que trataba de aguantar el hechizo bajo la presión de las flechas, Pott no podía concentrarse para lanzar nada. Del muro de enfrente un rayo cruzó la estancia y retumbó en el muro, a la luz de este Mist puedo ver como era el sitio donde estaban, se trataba de una especie de desfiladero subterráneo, como si faltara una columna de piedra... o de metal, lo comprendió por fin, se trataba de una antigua veta subterránea, una mina jamás abierta, lo que lo atemorizaba era no saber quien o quienes habían llevado a cabo tal obra faraónica.

- ¡Vamos! - los apremió Arda desde el otro lado. - ¡Están dando la alarma!

Llegaron por fin y atrancaron la puerta a sus espaldas, todos estaban jadeantes pero ilesos, la sala era grande pero no espectacular, de las paredes colgaban algunos esqueletos... y un hombre. Era un gigatón de metro noventa al que la melena le llegaba ya a la mitad de la espalda y su barba (que antaño se adivinaba cuidada) le crecía hasta la hebilla del cinturón, se veía que llevaba poco tiempo cautivo pues aun estaba en forma; el problema es que hablaba en un idioma que Mist no entendía.

- ¿Qué dice? - preguntó a Koros.
- Creo que nos ordena volver al infierno del que volvemos.
- Dile que no somos demonios.

Koros inició una conversación con él, al parecer incluso conociendo la lengua le costaba, pero el hombre se fue calmando poco a poco.

- Dice que se llama Thorfinn, es un elegido de Odín el dios nórdico. Dice que no hará nada si le soltamos.
- Kosta, todo tuyo. - le dijo señalando con la cabeza el hacha, Snorri se le acercó como para decirle algo. - ¿Qué ocurre?
- Estas salas no tienen salida, estamos copados.
- Mierda... ¿has comprobado pasajes secretos?
- Incluso con los muevevaritas - dijo despectivamente, Snorri no se llevaba muy bien con los magos desde hacía tiempo. - nada de nada, creo que fuera se está congregando peña suficiente como para ser un problema.

Cuando Thorfinn quedó liberado se reunieron en torno a un fuego que habían preparado, comieron e incluso rieron con las bromas de Koros, especialmente con uno que hablaba de un sacerdote de Illus y una cabra, con el cual Moony enrojeció.

- Koros tú traduces a Thorfinn, señores la situación es delicada, propongo una salida frontal.
- Es una locura - dijo Snorri.- no sabemos de cuantos efectivos disponen.
- Tampoco lo sabremos si ellos derriban la puerta, la idea de Mist está bien - dijo Kosta levántandose - vine a matar monstruos, no a ser cazado en una mazmorra hedionda.
- Pero Snorri tiene razón - señaló Pott - además, una vez fuera qué hacemos si logramo cruzar el puente.
- ¿Qué hacer si has logrado atraversar una gran horda de seres infernales y ves pasillo libre?...- dijo Mist con tono irónico - pues corred, insensatos.

Algunos sonrieron con la broma, ya se los veía más tensos.

- Puede que hoy caigamos, amigos mios, puede que nunca más veamos ese sol que echamos de menos; pero también os diré que les haremos pagar con sangre cada centímetro de resistencia que presente!- dicho esto se levantó y empuñó el hacha de batalla- ¡Qué Ellenvir nos guie a la victoria!

Con un mandoble desatrancó la puerta, con un rugido se lanzó fuera, no esperó a ver si sus compañeros lo seguían o no, él lo sabía y punto. Efectivamente diversos gritos se unieron al suyo: Ellenvir, Irivanor, Alkraz... pero los que más fuerte sonaron fueron los de Kosta y Thorfinn.

- Por la Hordaaaaaaaaaaa... - bramó Kosta
- Odiiiiiiiiiiiiiiiiin - le siguión Thorfinn.

En el puente estaban apostados los demonios, tal como Mist los recordaba grandes felinos y a su alrededor se apelotonaban los trasgos.

- ¡Muerte a ellos!

El resto de la batalla fue un verdadero caos, rompieron como las olas del mar rompen en los acantilados, sólo que el acantilado se desmoronó. Mist, Kosta, Thorfinn, Snorri y Crow formaban una magnífica punta de lanza, mientras que el resto del grupo lanzaba conjuros o invocaba a seres a luchar por ellos; Mist vió un elemental surgir a su izquierda y mandar al vacio a varios demonios, varios rayos y haces de luz fulminante se estrellaban en los muros donde, supuestamente, estaban los arqueros. A su derecha Kosta y Snorri luchaban espalda con espalda; paraban y desviaban ataques que habrían matado a su compañero de no ser por su intervención. Mist se encontraba más cerca de Thorfinn, el cual parecía brillar con halo que inspiraba al guerrero, juntos se abrieron paso en el corazón de la tropa enemiga. Estos al ver la presión que hacían sus oponentes trataban de aguantar, especialmente los demonios, los trasgos solo mantenían formación debido al miedo que les inspiraban sus superiores, pero cuando la batalla llegó a su momento más cruento empezaron a romper...

- ¡Huyen! - dijo Koros - ¡Rematémosles!.

Antes de lanzarse hacía los enemigos Mist paró un segundo a coger aire, tenía ya los brazos adormecidos de los golpes que le trasmitía el hacha; Snorri, Crow y Koros también tenían pinta de cansados, pero aun así sus caras trasmitían alegría, la alegría que te da la esperanza de poder sobrevivir. En la retaguardia los magos no estaban excesivamente mal, sólo Pott estaba peor debido a una flecha que le atravesaba el hombro, parecía que no le había acertado en ningún órgano; Kosta y Thorfinn parecían ansiosos por continuar, uno movido por la fe y otro por la sed de sangre. Miraron a Mist a los ojos y bramando se lanzaron de nuevo a combatir, Mist los siguió, esta vez sin proferir ningún chillido, simplemente recordando las ganas de venganza que había tenido hasta el día de hoy y de la suerte que tenía de estar rodeado de gente tan magnífica.

Su último pensamiento antes de hundir el hacha en la cabeza de un enemigo fue: "Hoy mi victoria es doble, pero mañana más".



CONTINUARÁ.


P.S: Me ha costado pero lo he conseguido, aquí está la tercera parte y aquí tienes tu personaje Rafa.

Especialmente dedico esta historia al autor que más me ha influenciado como es J.R.R Tolkien, la he hecho metiendo guiños y ambientación dedicada a él. También se la quiero dedicar a Álvaro, un gran amigo mio con el que tengo ganas de pasar un rato y charlar. (y tomar Nestea XD)

Personajes nuevos:
Thorfinn --> Rafa Vikingore
Okkèléts --> Con sus ojos de fuego, se dice que los Flauros, de aspecto felino, pueden ver el pasado, el presente y el futuro. (Sacado de una página de religiones, en particular de la cristiana) no m gustó el nombre de Flauro pero sí el aspecto. En la cultura cristiana eran demonios de alto nivel, aquí los rebajo un poquito

Trasgos --> Pos eso, la típica carne de cañón.

Personajes antiguos:
Mistery Souldark --> Yo mismo
Kosta --> Kosta
Koros --> Taru
Ardatrian --> El gran Manuel
Snorri --> El que más sentido común tiene, Daniel Arenas
Moony --> Aurora.
Crow --> Alvaro
Pott --> Rubén

Replicas y respuestas:
A Clarisse: Viendo tus comentarios te digo, Sí esta historia está hecha para que los personajes mios y de mis amigos (la mitad están sacados de partidas de rol) desfasemos. Lo inicié con ese propósito y así seguiré. Con lo de Lied Gossip nunca indiqué que fuera un bicho terrórifico, es más lo tildé de demonio menor, simplemente es el torturador dado que los personajes fueron hechos presos (no por él) al final de la primera parte.

Por otro lado lo de promocionarme, yo sólo lo hago con amigos y/o conocidos, siéndote sincero no sé quien eres, y segundo esto no es producto, el día que lo sea lo venderé como tal. Hasta ahora lo marco como un sitio donde puedo escribir lo que quiera y que puedo enseñar a mis amigos sin el engorro del papel.

A todos los que me leeís: Gracias y espero que os guste

A Guillo: Prepárate que eres el siguiente.
A los caídos: Es probable que reaparezcaís.



miércoles, febrero 20, 2008

Matando monstruos (II)

El frio de los grilletes en mis muñecas, la gota de sangre que descendía por mi mandíbula... todas esas sensaciones parecían estar amplificadas por mil en la oscuridad de la celda, privado de la vista sentía más las cosas, especialmente el dolor que recorría su cuerpo. Ya no sabía cuanto tiempo había durado la tortura, ni si quiera sabía cuanto llevaba en esa mazmorra, medía el paso temporal por las "visitas" que le hacía su carcelero. Una de cada cinco era para darle agua y para meterle en la boca algo que en algún momento había sido comida, pero ni todo el hambre del mundo podía hacer que tuviera ganas de escupirla; otras tres era para sacarle información, al parecer ya no sólo existían los monstruos que Mist había conocido en el pasado, en su antiguo hogar habían instalado una colonia entera, los jefes no estaban dispuestos a creerse que se tratara de una compañía en busca de venganza y pensaban que eran la avanzadilla de un ejército, la quinta de las visitas era para golpearle por diversión...

Su cabeza no paraba de dar vueltas, cuando le dejaban, sobre qué hacer para salir de allí, más de una vez estuvo tentado a mentir para que la tortura acabara tal y como le prometían, pero su testarudez no se lo permitía. Del resto de su grupo no sabía mucho más, según el carcelero Menlight había muerto debido a sus heridas, de Moon le dijo que le había traicionado, de Snorri que se había vendido sin tortura... Mist ya no sabía si era cierto o si se trataba de una táctica para minarle la moral.

Pasaron dos ciclos más, con toda su parafernalia, Mist estaba derrotado. El cansancio, el hambre y el dolor empezaban a hacer mella en su voluntad, así como las incesantes anécdotas que le contaba de sus amigos. La idea de rendirse, de dejar de luchar, se cernió sobre su mente, todo lo daba por perdido cuando de lo que era el exterior de su celda le llegó una canción infantil.

"No le sigas la corriente
No juegues con él,
Pequeño embaucador
Serpiente infiel
No escuches sus palabras
no le dejes entrar a tu mente
pues el pequeño Lyed Gossip
hara que no creas en la gente"

La luz se hizo sobre su mente: "Lyed Gossip... el monstruo de la mentira- pensó - de los cuchicheos... de la cizaña... el monstruo que... estaba delante de él."

Al igual que su mente la celda se iluminó, no existían grilletes, no existía tortura, en realidad no existía celda, lo habían tenido confinado en su mente. Delante de él vio a Lyed Gossip, un pequeño diablillo con cara ratonil y escamas de serpiente. En la misma sala vio al resto de su grupo, todos parecían dormir y se revolvían como si tuvieran pesadillas.

- !Tú¡- gritó levantándose - ¡Maldito bastardo!

Buscó con la mzno su arma pero no encontró ninguna de ellas, el demonio soltó una risita siseante, al reirse dejó ver una lengua bífida.

- Te hassss liberado humano... pero no ssseguirásss vivo mucho másss... te pressento a mi nueva amiga, aunque creo que ya oss conocéisss.

Al decir esto Menlight se levantó, ella sí tenía su espada a mano y la enarboló en dirección a Mist. Él gritó para sacarla del trance, pero sus intentos eran inútiles así que pasó a esquivarla por la sala, el cuerpo lo tenía entumecido por la inactividad y las heridas a medio curar, pero aun así lograba moverse con cierta soltura.

Estocada por arriba, agáchate le gritaba su mente, por la derecha, salto, en diagonal, recula... era como un baile de salón y sólo sus reflejos le salvaban.

- No podrássss sssalvarte humano...

- ¡Eh, tio feo! - gritó una voz desde uno de los laterales - Apuesta otra vez.

Eran Ardatrian, Crow y Pott; tres amigos que Mist no esperaba ver en ese momento, Ardatrian y Pott eran sendos hechiceros y Crow un arquero temible. Éste último no se lo pensó dos veces y atravesó a Men con dos flechas en la espalda, desde su posición Mist vio aparecer las puntas por el pecho, subió la mirada a sus ojos y en ellos no había nada del calor de la amistad que siempre habían estado allí, una tercera flecha en el cuello acabó con su vida

Gossip no se había quedado quieto, con un grito había alertado a cinco lugartenientes que esperaban en una sala adyacente y estos se unieron a la lucha con los recien llegados. Ardatrian invocó las palabras de poder y unas bolas de fuego salieron disparadas a uno de ellos, Pott por su parte optó por los rayos y frió a otros mientras Crow desenvainaba para encararse con un tercero. Mist le quitó la espada al cadáver de Men y cargó contra el primero que vio, éste paró su carga y contratacó, la danza volvió a iniciarse pero esta vez la música era diferente, la del acero contra el acero. El guardia, un humanoide de piel grisácea, ojos lechosos y con pelo y barba blancas, se defendía con soltura y devolvía los ataques rápidamente, en más de una ocasión sólo el instinto salvó a Mist de que la espada rival cortara su cuello, tras unas estocadas más consiguió romper la defensa de su contrario y hundir la espada en el costado, el humanoide cayó muerto en el acto.

En el otro lado las cosas no iban mal, Pott usaba su poder para paralizar el corazón del último humanoide, Crow derrotaba al suyo cortándole la cabeza, a pesar de tener un feo corte en la frente, y Ardatrian disputaba un duelo mágico contra Gossip, la energía se cruzaba entre ellos de formas diversas, algunas de ellas materiales y otras no, pero Gossip no era un gran hechicero, su psique era poderosa pero en cuestión de batalla flaqueaba... no era rival para Ardatrian, éste condensó todo el poder posible y trasmutó la piedra del suelo que se levantó en forma de gólem, el cacho más grande de Gossip resultó ser unas poquitas escamas unidas.

- A buenas horas... - dijo Mist mirándolos.
- En el momento justo, amigo mio - dijo Pott.

Mist se quedó un momento callado, mirándolos, después sonrió y dijo: "Me alegro de veros, venga despertemos a esta gente que aun queda escoria por matar".

CONTINÚA.
P.S: Me ha salido un poco larga pero no me gustaba cortarla a la mitad. Lo personajes son claros pero aun así aclaro:
Lyed Gossip --> Son los rumores y las mentiras.
Ardatrian --> El mágnifico Manu
Pott --> El gran Rubén
Crow --> El colosal Alvaro.
Espero que os haya gustado